sábado, 24 de mayo de 2008

LA IDENTIDAD CULTURAL DE MARRUECOS,DRISS JEBROUNI,



Ideal.es

ALMERÍA
Aprender del sistema educativo de Marruecos. Más de 30 profesores viajan esta semana al norte de África en una experiencia integradora. La actividad está organizada por la asociación CODENAF y el Centro de Profesores
18.05.08
M. BLANCO LEAL

La inmigración es una realidad a la que los profesores deben dar respuesta.
INICIATIVA
La asociación de Cooperación y Desarrollo con el Norte de África y el Centro de Profesores de Almería colaboran en esta actividad para ofrecer a los profesores una formación teórico-práctica que les permita ayudar a los jóvenes procedentes de Marruecos, partiendo de sus conocimientos y del sistema educativo de origen.

Más de treinta profesores de la provincia de Almería van a viajar a Marruecos durante esta semana para conocer la realidad sociocultural del país vecino. Se trata de una iniciativa pionera en Andalucía y en España que organiza la asociación de Cooperación y Desarrollo con el Norte de África (CODENAF) junto al Centro de Profesores de Almería.
Este curso que se puso en funcionamiento en 2004 tiene como objetivo de ofrecer una formación intercultural al profesorado sobre la realidad política, social y cultural del norte de Marruecos y, muy especialmente, sobre su sistema educativo.
Como señala Mohamed Bentrika, delegado de CODENAF en Almería, lo que se pretende es que «los profesores puedan despejar dudas sobre el alumnado, romper las barreras del desconocimiento, conocer las diferencias entre los sistemas educativos y a partir de ahí, en función del origen, buscar los medios adecuados y las técnicas que puedan facilitar la integración y dar respuesta a los jóvenes procedentes del norte de Marruecos».
Teoría y práctica
Para ello la pasada semana se celebraron tres sesiones vespertinas de 17:30 a 20:30 horas, los días 13, 14 y 15 de mayo en los que se trataron fundamentalmente dos bloques temáticos. En el primero se revisó la realidad sociocultural de Marruecos: datos generales; Marruecos rural y urbano; composición étnica lingüística; estructura social de la zona a visitar; expectativas actuales; y avances en temas de mujer, asociacionismo El segundo bloque hace referencia directamente al sistema educativo marroquí, centrándose especialmente en la Educación Primaria y Secundaria; educación no formal y religiosa -educación coránica-; los cambios en el sistema educativo marroquí y la formación para adultos.
Las charlas fueron impartidas por los profesores Driss Jebrouni y Abdelatif Chahboun. Como afirma Bentrika, «el sistema educativo de Marruecos tiene una orientación francesa, ya que aunque hay colegios españoles, son la minoría. No obstante, últimamente hay mucha demanda en el norte de África para acceder al sistema educativo superior español».
Asimismo, las sesiones teóricas se complementan con el trabajo de campo a través de una visita al norte de África que se desarrollará entre los días 19 y 23 de mayo. Durante estas jornadas los treinta y tres profesores que constituyen el grupo, junto a los dos acompañantes de CODENAF, Adil Baba y Driss Jebrouni, visitarán el Museo Arqueológico de Tetuán y el Ensanche, ejemplo de arquitectura del protectorado español.
Asimismo tendrán oportunidad de conocer el colegio de Educación Primaria y Secundaria de Martil, y de reunirse con los profesores y administradores del centro. Además, acudirán al Centro Etnográfico de Tetuán y a la antigua medina morisca. Tras las dos jornadas en Tetuán, la expedición partirá hacia Chaouen, donde visitarán la Alkasaba y la Escuela Coránica. El día 22 de mayo se desplazarán hasta otro centro de Educación Primaria y Secundaria y la medina. Por último, tendrán una cena con el 'Cherif Raissouni' donde se hablará sobre la historia y la cultura de Chaouen.
De este modo, concreta el delegado de CODENAF en Almería, los profesores españoles pueden «visitar los centros educativos, conocer el sistema marroquí, tomar contacto con los docentes e intercambiar experiencias, de forma que luego puedan valorar y nivelar a los jóvenes que acuden a las escuelas ». Destaca Bentrica que es preciso recordar que «uno de los factores que más está influyendo en la presencia de inmigrantes en la escuela es la reagrupación familiar. Los hijos de inmigrantes vienen a España y tienen que integrarse en el sistema educativo. Ante esta situación que va creciendo es preciso aportar soluciones». Además, «hemos notado que los profesores españoles están muy interesados, aunque la formación es dura, porque durante los cuatro días en Marruecos la actividad es constante». Esta iniciativa de CODENAF y el CEP Almería ha encontrado el apoyo de la Consejería de Educación para llevar a cabo el proyecto en toda Andalucía.

sábado, 10 de mayo de 2008

LATIDO URBANO: ENTREVISTA A MUSTAFA AKALAY NASSER POR CÉSAR REQUESÉNS. LA OPINIÓN DE GRANADA ,

lATIDO URBANO: ENTREVISTA A MUSTAFA AKALAY Nasser POR CÉSAR REQUESÉNS. LA OPINIÓN DE GRANADA

Hay una Granada viajera, cosmopolita e inteligente que vive oculta, como si el foco público hollara con su caudal indiscreto que alimenta todo conocimiento genuino.

Ese magma social lo nutren personas como Mustafa Akalay, conocido de muchos como el amable anfitrión del restaurante el “TRAGALUZ”, espacio para la cultura junto al campo del príncipe gracias al tesón de este activista cultural en la urbe “mediterránea” que a su pesar es Granada.

La pasión por lo público le viene ya de niño, cuando en Tánger aún se respiraba el aire internacional y cosmopolita, allá por el 56, un tiempo en que su amigo el escritor Mohamed choukri conoció bien y reflejó mejor en “el pan desnudo” y “en tiempos de errores”.

“Tánger tenía librerías francesas, y lo último que se editaba en música en Nueva York y Paris, por vía de Gibraltar “, dice Mustafa, el que partiera de su tierra a Paris, a estudiar en la gran metrópoli. Este itinerario cultural enriqueció su biografía y fue este acervo el que quiso incorporar a su restaurante granadino el “TRAGALUZ”, donde durante diez años ha ofrecido el saber del círculo de intelectuales que han rodeado la casa y la mesa de Mustafa, donde “la cocina de investigación” es reina.

Poulantzas, Lyotard, Foucault, Bourdieu, Derrida, Said, Chomsky son nombres que surgen de su verbo meloso.

Isabel de Castilla:

Para siempre Jamás

Opinión -

Autor: Francisco Vigueras, Mustafa Akalay Nasser, Emilia Barrio, Maribel Lazaro Y Javier López
Gijón
- Fuente: El Ideal - Granada

Hasta diez veces prometieron cumplir las Capitulaciones de Granada 'para siempre jamás' y no tardaron ni ocho años en romper su compromiso, contraído el 25 de noviembre de 1491: «Nos el Rey e la Reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Cecilia, por la presente aseguramos e prometemos de tener, e guardar e cumplir todo lo contenido en esta capitulación sin fraude alguno. E por seguridad dello, mandamos dar la presente firmada de nuestros nombres e sellada con nuestro sello». Los Reyes Católicos estamparon su firma y sello como garantía de que ellos y sus sucesores respetarían los derechos civiles y religiosos de la población granadina. Era la condición para la entrega de la ciudad, mas todo resultó ser una estratagema, una argucia propia de villanos. Convirtieron lo pactado en una farsa que ponía en entredicho la honorabilidad de sus majestades. Judíos, gitanos y moriscos fueron perseguidos por el nuevo orden, forjado con la cruz y la espada.

Los descendientes de los moriscos expulsados no han olvidado aquella afrenta que transmiten de padres a hijos. Un manuscrito del alfaquí Mursia, familia que conserva su apellido español, la recuerda así: «No ha conocido el Islam, desde la venida de Nuestro Señor Mohammad, una persecución tan implacable como la ejercida por la Tirana de Castilla». Así es como llama a Isabel la Católica, a quien considera principal responsable de esta tragedia: «Hubo alquerías donde los musulmanes se negaron a abrazar la religión de la Cruz y se rebelaron, pero el Tirano, esposo de la Tirana de Castilla, se encargó de aplastarlos con sus tropas, en una cruenta lucha en la que los hombres fueron quemados vivos y las mujeres y lo niños reducidos a la esclavitud».

La situación se hizo insostenible cuando el cardenal Cisneros, por mandato de la reina, les obligó a renegar de su cultura y de su fe: «Un edicto ordenaba la entrega a la autoridad de todos los libros arábigos, amenazando con severos castigos a los que no lo hicieran, lo que puso a los cristianos en posesión de miles de libros del Corán y otras ciencias, que fueron quemados en una plaza pública de Granada a la vista de todo el mundo, Alah nos libre de gente capaz de cometer tamaña atrocidad». Más tarde, nos dice el alfaquí Barhun, Cisneros convocó a los musulmanes para convencerlos del error de su fe y a los que no lograba convencer, que eran la aplastante mayoría, los conducía al alto tribunal de la Inquisición: «Quienes caían en las garras de este tribunal, no tenían escapatoria».

Despojados de tierra y casa, prohibida su lengua, proscrita su forma de orar, de vestir de comer , incluso los más resistentes se vieron empujados a emprender el camino del exilio y, en muchos casos, tuvieron que irse con lo puesto. Más de un millón de musulmanes de origen andalusí viven actualmente en Marruecos y la mayoría, como el hispanista Mohammad Ibn Azzuz Hakim, conservan celosamente su cultura vernácula: «Tengo a mucha honra ser descendiente de una familia que vivió en la villa de Cariatiz (provincia de Almería) y en cuyo árbol genealógico figuran 14 apellidos genuinamente españoles, como Murcia, Alicante, Redondo, Cáceres, Cárdenas, Rellán, Ruiz, Sarriá, Segura, Vera, Marchena, Ponce, Sobras y Abril». Según Azzuz Hakim, el mayor quebrantamiento de las Capitulaciones de 1491 fue el Edicto del 14 de febrero de 1502, por el que los Reyes Católicos disponían la expulsión de los musulmanes granadinos, dándoles un plazo de dos meses para marchar hacia el exilio. Muchos de ellos fueron desposeídos de sus bienes, especialmente la plata y el oro, y tuvieron que malvender sus propiedades.

Otros, cerraron las puertas de sus casas y se llevaron las llaves con ellos. Algunos, todavía las conservan como una reliquia familiar. El hispanista marroquí ha pedido al Rey de España que presida en Granada un acto de desagravio hacia los musulmanes andalusíes, en reparación de aquella expulsión injusta e ilegal que sufrieron sus antepasados hace cinco siglos. Un acto parecido al que ya presidió Juan Carlos I en 1992, con motivo del V Centenario de la expulsión de los judíos sefardíes: «Ambos colectivos tienen el mismo derecho moral a recuperar su identidad histórica en el Estado de Derecho de la España plural de nuestros días y a que se reconozca públicamente el viejo error cometido». Pero, de momento, Azzuz Hakim no ha obtenido respuesta.

Más bien todo lo contrario. Lejos de reconocer la felonía y pedir disculpas, algunos políticos celebran la traición al pacto de las Capitulaciones. El Ayuntamiento de Granada sigue organizando el Día de la Toma con la parafernalia, militar y religiosa, propia de una Cruzada. Y más todavía. La Comisión Estatal de V Centenario pone todo su empeño en vanagloriar a Isabel la Católica, a pesar de la durísima represión que desató contra judíos, gitanos y moriscos, que aún la recuerdan como la Tirana de Castilla. Semejante despropósito sólo merece nuestra más rotunda matización. El incumplimiento de la palabra dada en unas Capitulaciones deshonra a la reina. Un Estado de Derecho y democrático, como el nuestro, no puede legitimar aquella injusticia e ilegalidad histórica. Las Comisiones de los V Centenarios deben de servir para organizar actos de revisión histórica que contemplen las luces y las sombras de los personajes conmemorados. En esta ocasión y una vez más, se vuelve a dividir a los granadinos entre vencedores y vencidos, y Granada pierde otra oportunidad de convertirse en ciudad-símbolo de encuentro multicultural.

domingo, 4 de mayo de 2008

Amores ocultos, Mohamed EL MESSARI

Amores ocultos


TRABAJOS PREMIADOS EN LAS CONVOCATORIAS DEL
PREMIO EDUARDO MENDOZA DE NARRATIVA
2004


Mohamed EL MESSARI
Fue un día señalado aquel en que se enteró nuestro barrio de que Madani, el de la tienda, el hijo de Hachmía, la usurera más vil que se conociera. Un cuarentón decrépito, socarrón, menudo, tuerto y tan tacaño que sus enemigos, y eran legión, aseguraban que el hombre todavía conservaba la calderilla que le dieron el día de su circuncisión
[1]. Aquel ser cuya sola presencia agriaba el ánimo más alegre, el pesetero más sagaz estaba perdidamente enamorado y nada menos que de la más hermosa de las mozas de nuestro barrio, incluidas las nazarenas. Amina, la guapa que suscitaba la admiración de todos los moradores del barrio y no sólo por sus enormes trenzas castañas o por su perfil perfecto, sino porque demostró, tras la muerte de su madre, que era una chica cabal y digna hija de Rahma la Yeblía, la mujer que pudo, con amor y comprensión, liberar la barriada del Fuerte de uno de los maleantes más temidos. Amina, decidió malograr las ilusiones de sus numerosos enamorados dedicando su codiciada juventud a la cría de sus cuatro hermanos.
La noticia corrió entre las callejuelas escarpadas del barrio como la neblina marina en las tardes pegajosas de verano. Todo se supo a raíz de lo ocurrido aquella mañana en el Zoco.
Paco Bukrira
[2], Rhonía la vendedora de hierbabuena, Matilde, la vieja dueña del puesto de chufas y altramuces, Selam el Barbero y el apopléjico Tarifa fueron testigos de primera fila del suceso que pudo haber terminado ensangrentando los adoquines que pavimentaban la calle Maestra María Jaén, justo a la entrada de la Plazoleta.
Cuenta Paco que aún no habían dado las nueve de la mañana cuando Maimón Chonate apareció en la bocacalle. No había mucha gente transitando. Los niños que llenaban la calle de bullicio en esa hora, estaban ya en sus pupitres y el bar de los Rábano estaba aún vacío. Chonate llevaba algo enrollado en un periódico viejo bajo el brazo y se dirigía con paso firme hacía la Plazoleta. Se paró un instante frente a la corroída puerta de la escuela. Parecía estar abstraído, profundamente turbado. Reanudó sus pasos hasta plantarse en la tienda de Madani. Éste presintió algo y se incorporó esperando alguna reacción de Chonate. Con voz estrepitosa, tono amenazador y clavándole unos ojos inyectados de sangre le dijo:
-¡Madani, soy rifeño y muy peligroso!
Una mueca ambigua se desdibujó en el rostro de Madani. No parecía estar demasiado sorprendido, ni atemorizado, pero seguramente esperaba oír todo menos aquella amarga afirmación de Chonate.
Después de un largo y pesado silencio, Madani llegó a balbucir:
-Mira Maimón,...yo soy de aquí y muy pacífico.-respondió con frialdad calculada.
Tal respuesta podría haber desembocado en una larga conversación pero Chonate era por naturaleza parco de palabras y no estaba allí para un regateo verbal. Tenía que pasar de inmediato a la parte práctica de su cometido. Desenrolló lentamente el papel de periódico y con mano trémula sacó una enorme navaja de carnicero. La blandió como si la viera por primera vez y acto seguido la llevó con determinación hasta las mismas narices de Madani.
Éste se espantó, trató de recular pero la mercancía que le rodeaba por todas partes hacía la maniobra imposible. Pensó que si el Chonate quería rajarlo ya lo habría hecho y se quedó tieso como una estatua en una espera interminable. Quiso decir algo, hacer lo que sea pero la situación sobrepasaba su capacidad de reacción y las ideas se le enredaron. En situaciones similares, y sin el frío filo de la navaja por medio, habría puesto el grito en el cielo, posiblemente habría prorrumpido en un sinfín de insultos contra el agresor y como último recurso habría hecho llamar a la pareja de Guardia Civil que estaba en el cuartelillo y que no distaba más de cincuenta metros en la cuesta de la iglesia de San Ildefonso. Esta vez la situación era harto diferente y compleja. El hombre que le apuntaba con la navaja no era un cliente de su madre, ni un simple bravucón de los que merodeaban ociosos por las callejuelas del barrio, sino el ser que engendró a la mujer, que desde hace mucho tiempo le robaba el sueño. Amina, el rayo de luz que iluminaba la vacuidad de su vida. Tampoco podía olvidarse que el hombre al que se enfrentaba le precedía también una fama bastante inquietante. En sus años jóvenes, Chonate era un hombre de mucho cuidado, un camorrista que hacía temblar hasta a los más aguerridos legionarios y un ladrón tan temerario que no dudó una vez en saltar las verjas del cuartel de Artillería para robar piezas de motor y vendérselas a los chatarreros del Sardinero. Pero Chonate ya no es lo que era. Había cambiado mucho desde que un día sus hermanos se pusieron de acuerdo en sacarle del medio en que estaba. Se fueron a El Biut, un pueblo de Anyara, y de allí le trajeron a Rahma, una lozana y bella cabileña, con la misión expresa de llevarlo al buen camino. La Yeblía
[3], como a él gustaba llamar con devoción, lo enderezó con creces. Poco después de su casamiento, incluso antes de que Rahma cayera embarazada de Amina, su conducta y su destino habían cambiado radicalmente. Dejó su vida de haragán jaranero y se consagró por entero a su nueva familia. Se dedicó a la venta ambulante de pescado por otros barrios de la ciudad. Eso lo hacía desde la madrugada hasta el mediodía. Las tardes las dedicaba por entero a su mujer. Se le veía atareado ayudando a Rahma para adecentar la chabola donde vivían; enjalbegando el patio, talando las paletas de chumberas que invadían los espacios abiertos o cuidando de los geranios que florecían por doquier. Sus compinches trataron en vano de persuadirle para que siguiera encabezándoles. Finalmente desistieron dejándolo a su suerte, muy convencidos ellos, de que la “Yeblía” le estaba atiborrando de orejas de burro[4]. De su turbulento pasado sólo quedaban los recuerdos, una ficha policial desbordada y mil tatuajes esparcidos por la geografía de su sólida y formidable corpulencia. La muerte súbita de Rahma de un parto mal asistido, tras más de veinte años de vida común, sumió a Maimón en la más oscura de las desesperaciones. Dejó de oírse su ronca voz pregonando la frescura de caballas, jureles y bogas. Las canastas de caña compañeras de sus fornidos brazos durante muchos años yacían arrinconadas bostezando en el patio, ya abandonado a merced de las chumberas y las malas hierbas. Poco a poco fue frecuentando el bar Manolo, donde paraban algunos de sus antiguos acólitos. Volvía a casa de madrugada arrastrando horrendas borracheras. Chonate pasaba las noches delirando.
Aquel hombre herido en el alma estaba empuñando un arma y parecía importarle poco de dónde era natural su adversario y mucho menos su declarado pacifismo. Él vino a zanjar un asunto y lo estaba haciendo de la manera que mejor sabía.
-Si te atreves a acercarte otra vez a mi hija, juro que te mataré con esto.- lo dijo con inconfundible determinación.
Madani estaba absolutamente anonadado. Le sobrecogía el alma tener un arma letal tan cerca. Él estaba presente en los sucesos más trágicos del barrio, con su ojo sano vio cómo el Gato degollaba como a un cordero el día del Aid El Kebir al hijo del teniente Buzián, por un asunto de faldas y cómo los miembros del clan de los Rábanos cosieron a navajazos a Juan el Tuerto, el gitano más pendenciero del clan de los Luises. Asistió a cruentas peleas entre los borrachines que atestaban el bar del Rubio, pero él nunca se implicó ni fue implicado. Lo máximo que pudo protagonizar fueron las agrias riñas con los endeudados que no respetaban los plazos inflexibles que su madre imponía.
Le abrumaba aún más el ver disiparse como una bocanada de humo por el efecto de una ráfaga de aire el sueño tan largamente acariciado por él; tener muy pronto entre sus brazos a la dulce Amina. Durante meses y meses, Madani, hizo soterradamente lo indecible para tener un hueco entre sus pretendientes, pero fue la más absoluta indeferencia lo que cosechó. Ella no estaba para él, ni para nadie. Desesperado, fue a buscar a Rabea, la vieja casamentera en la barriada de los Rosales. La taimada vieja fue muy cauta con él, no le dio grandes esperanzas y tampoco podía darlas. Al fin y al cabo, ¿qué mujer podría vivir con un ser tan rastrero como Madani? ¿Quién podía desear tener a la marrullera Hachmía como suegra? Eso sí, le sacó muchísimo más dinero de lo que Madani pensaba ofrecerle a cambio de sus servicios. Una tarde, tras el rezo de Al Asr, la vieja apareció por la tienda como simple cliente. Cuando estuvieron a solas, exigió desde el principio que le abonara lo acordado en el primer encuentro y cuando ya tenía los billetes bien anudados en un mugriento pañuelo y el pañuelo sigilosamente guardado en alguna parte debajo de su descolorida chilaba, le dio la noticia más feliz de su vida. Le dijo que la mujer de sus sueños aceptaba casarse con él, pero que ponía dos condiciones: que él se comprometiera ante los adules
[5] a abonarle todos los meses lo necesario para que sus hermanos no les faltara de nada y que no la privara de estar con ellos todo el tiempo que ella quisiera. A pesar de las regañinas de su madre, Madani vencido por su pasión aceptó el trato y como demostración de su buena voluntad le envió como presente con Rabea un anillo de oro, un corte de brocado para hacerse un caftán y unas babuchas cubiertas de terciopelo. Amina rechazó categóricamente el regalo sin siquiera abrir el paquete y le hizo saber, a través de la casamentera, que no había trato sin el consentimiento de su padre y que ella se iba a encargar de hablar con él.
-Paso, paso..
Las voces provenían de fuera de la tienda. Seguramente llamados por alguien, entraron corriendo a la tienda don Alberto el maestro acompañado del faquí Larosi. No hubo necesidad de mediación. Chonate estaba envolviendo la navaja en el papel con la misma lentitud con que la había desenrollado. Pidió paso para salir y los curiosos que se habían agolpado en la puerta de la tienda le despejaron el camino. Se alejó por donde había venido. Madani al fin pudo hablar, se dirigió al faquí como excusándose:
-Yo sólo quería cumplir con mi religión
[6], ¿Es pecaminoso casarme según los preceptos de Alá y Su Mensajero?
El faquí ni le contestó. Junto con don Alberto salieron de la tienda.
En la madrugada del día siguiente, los vecinos de Maimón el Chonate le vieron salir con las dos canastas camino de la lonja.
Tánger, el 12 de junio de 2003
[1] En las fiestas de circuncisión, es costumbre entre los musulmanes dar dinero al niño circuncidado inmediatamente después de la operación. Con ello pretenden mitigar el dolor causado por la operación.
[2] El de la pequeña joroba.
[3] Serrana.
[4] Entre los musulmanes de Ceuta, el consumo de las orejas de burro convertían al más tozudo de los hombres en ser más dócil.
[5] Asesores del Cadí encargados de redactar las actas matrimoniales entre los musulmanes.
[6] En base a un dicho del Profeta el casamiento es considerado entre los musulmanes como parte esencial de la religión.

ISLAM Y LAICIDAD, MUSTAFA AKALAY NASSER





Es necesario abrir un debate público que tienda a ajustar la reflexión a la acción en el ámbito específico del Islam en Europa
[1], más concretamente un debate sobre Islam y Laicidad.
Asumo hablar del tema como un intelectual que vive en un espacio híbrido, fronterizo entre varias culturas y lenguas (passeur culturel o agente de mestizaje de culturas
[2]), y que por convicciones filosóficas ha optado desenvolverse en un espacio laico en su vida cotidiana y no en un espacio de un Islam inmigrado.

1. ISLAM Y LAICIDAD.

El problema del laicismo o la laicidad es para el gran investigador Abdou Filali-Ansary autor del libro: L’ Islam est-il hostile à la laïcité? (1999) un problema que no es nuevo, y lo cita como:
“El problema de la relación entre el Islam y la laicidad se plantea agudamente desde hace más de un siglo. La llegada masiva de los europeos al corazón de los países del sur del Mediterráneo a partir del siglo XX, constituye una fecha importante para tener en cuenta. Los espíritus han comenzado a preguntarse acerca de las particularidades de los sistemas adoptados por los dos partenaires que se enfrentan desde entonces: los musulmanes y los europeos. Es verdad que el enfrentamiento entre los dos se remonta más lejos en la Historia, tanto como el interés mutuo de unos por los otros”
Filali-Ansary, gran conocedor del pensamiento de Ali Abderrazik (juez egipcio) autor de El Islam y los Fundamentos del Poder (1926), expone que siempre hubo en el Islam dos escuelas que se han enfrentado a lo largo de la Historia:
“La relación entre lo religioso y lo político se manifestó sin contestación en la comunidad musulmana a raíz de la muerte del Profeta Mahoma, y continuó alimentando tensiones, oposiciones y divisiones hasta hoy día entre sunníes, chiíes, integristas, musulmanes liberales y otros”
El término “laico” en árabe clásico se traduce por ladiniya (s.XIX y principios del XX), antes de optar por `ilmaniya´ mientras que en la actualidad en Marruecos se adopta el término laikia del francés laïque. Término empleado en especial en la prensa de los partidos políticos de izquierdas. Estamos viendo que no es un concepto nuevo en el Islam, tal y como lo corrobora el gran jurista tunecino Yadh Ben Achour que en 1992 en un monográfico cita que la laicidad es una invención religiosa:
“Sin embargo la paradoja de la laicidad, de una manera general y no simplemente en la historia del cristianismo romano occidental o reformado, es una invención religiosa..., constituye la esencia de la religión. El colmo de la laicidad es la santidad, es decir la pasión del alma religiosa (la fe), tan fuerte que se eleva por encima de los asuntos del mundo, por el retiro (actitud del anacoreta) o por la abnegación al servicio del otro (espíritu caritativo y puramente altruista)”.

Que se encuentra en el corazón de la historia política y cultural del Islam, de ahí que nadie actualmente puede vanagloriarse y erigirse como autoridad laica. Tariq Ramadán expone que laicidad no es incompatible con el Islam, visión que comparte también Muhammad Charfi en su obra Libertad e Islam (2002).
Laicidad es un tema que es recurrente en la historia moderna contemporánea, por ejemplo en los países árabes. Abderrazik hablaba de un Islam moderno, con lo cual se creó una gran polémica en Egipto hacia los años veinte, a raíz de la publicación de su libro anteriormente citado.
[3]
El islamólogo Abdelwahab Meddeb en su libro La Enfermedad del Islam (2003) habla del fenómeno de la europeización del Islam propuesto por Alí Abd ar-Ráziq en lo que sigue:
“Desearía evocar otro ejemplo en el que se manifiesta en lengua árabe este proceso de europeización. Encontramos en efecto la aplicación del método crítico en la obra de otro universitario de al-Azhar, el Sheikh Ali Abd ar-Ráziq (1888-1966), que completó su formación en Oxford. Se dedicó a estudiar el mito del califato y mostró su escasa eficacia en la historia, así como su carácter obsoleto. Escribió el libro coincidiendo con la abolición definitiva del califato (por Kemal Ataturk, en 1924). Abd ar-Ráziq no percibía la desaparición de la venerable institución como una pérdida, pues recomendaba a los musulmanes que reflexionasen sobre sus estructuras políticas teniendo en cuenta la evolución histórica y la aportación de las demás naciones. Evocando a Hobbes y Locke, nuestro ilustrado Sheikh llega incluso a impugnar la elaboración de los principios políticos en el Islam. Evidentemente, tales ideas suscitaron una viva polémica”
[4]
En el Magreb ha existido siempre un debate cíclico en la intelectualidad de la izquierda, como lo prueba la obra de Mondher Sfar donde éste replantea la veracidad del texto coránico: Le Coran est-il authentique? (2000). El ensayista marroquí afincado en París Mohamed al-Mubaraqui en un ensayo crítico: Manchourat Ikhtilaf, nº 3 (1999) desarrolla la problemática del Islam y la Laicidad desde el punto de vista de la izquierda.
En España existe una confusión sobre el término laicidad, hasta tal punto que se tiende a hablar del Estado español como aconfesional, y a veces pluriconfesional.
“(...) En España según la Constitución ninguna religión tiene carácter estatal. Somos un estado aconfesional, es decir, laico, pese a la extraña pirueta conceptual que algunos sectores católicos conservadores quieren hacer afirmando que somos sólo un Estado aconfesional y no laico, como si la aconfesionalidad no fuese en definitiva el contenido sustantivo de la laicidad... Así pues, confundir la confesionalidad oficial con la pluriconfesionalidad oficial, más que separar a las iglesias del Estado, conducirá a un retroceso de la laicidad y a nuevas mezclas y vinculaciones que transformarán a la instituciones y servicios públicos en instrumentos preferentes de aquello para lo que no han sido constitucionalmente establecidos, es decir, el desarrollo de los diferentes credos y la primacía y la promoción de la dimensión pública de lo religioso. Un reto que las tendencias conservadoras de las diferentes confesiones lanzan a la sociedad laica con
La pretensión de recuperar el espacio público perdido desde la Ilustración a nuestros días. Así, se alejaría una vez más de nuestro país la posibilidad de lograr la vigencia plena de una Constitución laica en una sociedad laica, Y la servidumbre establecida sobre la Constitución por los acuerdos con el Vaticano de enero de 1979 tendría una nueva oportunidad de prolongarse, indefinidamente y ampliarse, dando amparo a una situación pluriconfesional no querida por la sociedad constituyente”.
[5][6]
En Francia, Estado laico por antonomasia, aún se sigue debatiendo el problema de la normalización del Islam. Su población de casi siete millones de personas de origen musulmán pide el derecho de reconocimiento de su religión que es la segunda en mayoría en el país galo. Ya han comenzado a trabajar desde el Gobierno en cooperación con asociaciones musulmanas. Se intenta construir un Islam francés:
“La presencia del Islam, que ya se ha convertido en la segunda religión de Europa, hace resurgir otras cuestiones en las que la laicidad propiamente dicha no es la única apuesta en juego: Me limitaré a evocar algunas analogías, en la historia de la religiones cristiana y musulmana que probablemente puedan aclarar algunos fenómenos actuales. Europa no ha logrado cristianizar su propia modernidad ya que la Ilustración se opuso. Sin embargo, modernizó de forma relevante el cristianismo. “Modernizar el Islam o islamizar la modernidad”, esta alternativa la presento por primera vez un pensador musulmán en el exilio, que prefiere no ser nombrado. De la misma manera que en la Europa de ayer, la modernidad se muestra reacia o reservada frente a ciertas manifestaciones islámicas. “El Libro no se toca”, es la respuesta que dan en el caso específico algunos creyentes. Podríamos recordar que en las Sagradas Escrituras no se modificó nada al eliminar la Inquisición, la hoguera, la tortura inflingida a los herejes y algunas otras perversiones de nuestras iglesias. La historia moderna-en la que el colonialismo incide con todo su peso- no ha permitido a la mayor parte de los países islámicos vivir su Siglo de las Luces. El Nahda o Tanzimat, igual que otros intentos importantes de reforma, no han tenido suerte o la posibilidad de tener un resultado satisfactorio. ¿Podemos modernizar, pues, la lectura del Corán sin traicionar su Letra? ¿Hay una nueva lectura posible de las palabras del Profeta? El buscar la respuesta a estas cuestiones depende en primer lugar del mundo musulmán, de su intelectualidad ilustrada. En el fondo tienen buenas razones para desconfiar de nosotros.
Nosotros quizás podríamos ayudarles tratando de evitar ciertas ideas nuestras equivocadas o tendenciosas: el Islam y el islamismo no son lo mismo; el islamismo y el integrismo islámico son cosas diferentes; el integrismo se distingue del fundamentalismo, y en el interior mismo del fundamentalismo existen corrientes místicas por una parte y fanáticas por otra, y son sólo estas últimas las que se convierten en terroristas y asesinas. Estas distinciones ayudarían a rehabilitar a la mayoría de los musulmanes de todo el mundo y hacer la vida más fácil a los que viven a nuestro lado en Europa”.
[7]
El pensamiento del profesor francés Henri Peña Ruiz en sus obras acerca de la laicidad y el anticlericalismo se basa en que es verdad que estamos inmersos en una vorágine de palabras, confusiones, debates, y que hay que ser muy precisos en la argumentación, y no dar lecciones a los demás. Para el citado profesor, cuyos análisis parten de una revisión critica de la historia europea desde los orígenes del cristianismo hasta hoy, ésta nos permite ver una serie de hechos históricos basados en la “santa tolerancia” de la iglesia católica, que en nombre de la Verdad única y absoluta, impuso sus teorías cosmológicas negando la libertad de conciencia y de pensamiento a hombres como Galileo, Giordano Bruno, Pascal, Montaigne, Molière
, Charles Darwin, etc.
En pocas palabras, la laicidad como proyecto filosófico, no promueve directamente el anticlericalismo, ni consiste en un rechazo sistemático del clero; lo que sostiene el laicismo como movimiento social y cívico es que ninguna iglesia, confesión, institución religiosa, debe de disfrutar de privilegios políticos, económicos, culturales en el ámbito de lo público, y que los gobernantes no deben actuar en la elaboración de las leyes al dictado de ningún clero, ni de ninguna iglesia, ya que los Estados y los poderes públicos deben ser neutrales en materia de creencias religiosas
[8].
2.- LOS EFECTOS DEL 11-S EN LA INMIGRACIÓN MUSULMANA: LA SATANIZACIÓN DEL ISLAM.
Desgraciadamente, después del 11-S hemos asistido a una satanización del Islam debida a los columnistas periodísticos: Federico Jiménez Losantos y Antonio Burgos (“El Mundo”) y Pablo Ordaz (“El País”). Este último publicó un artículo lesivo y corrosivo que afectaba a la comunidad musulmana de Granada y cuyo título era: “El Albaicín bajo la sombra de Ben Laden”, en el que desgraciadamente ya estigmatizaba a nuestros hijos (que son ciudadanos españoles), afirmando que en un futuro serían terroristas en potencia.
El arabista Serafín Fanjul y el teólogo-historiador César Vidal se han hecho promotores de un ataque acérrimo contra el Islam y Al-Andalus, demonizando la inmigración musulmana, siguiendo así las huellas de Giovanni Sartori y Orianna Fallaci, agoreros estos últimos de la intelectualización de la xenofobia.
Desde esta fatídica fecha, hay que reconocer que todos los magrebíes y árabes estamos en el ojo del huracán. No es una profunda obsesión paranoica, está demostrado, que existe una exclusión patente en la Administración Pública española al cerrar ésta la posibilidad de acceso a la función pública a todo español de origen magrebí o árabe: es, en cierto modo, el retorno a los fantasmas de la Reconquista ya que se está hablando del enemigo interior o quinta columna:
“Ante todo, el contexto político global, tras el 11 de Septiembre de 2001 y su repercusión sobre inmigración: desde el 11-S, y ante la prioridad absoluta de la <>, las políticas de inmigración han desaparecido- al menos como prioridad- de la agenda, salvo en su vinculación a las cuestiones de home policy o, para decirlo con más claridad y precisión, en su conexión con la dimensión de seguridad y orden público. La primera necesidad, a mi juicio, es revisar esa estigmatización, que produce una regresión aun más perceptible en los países del flanco sur de la Unión Europea en relación con los flujos migratorios de la ribera sur y oriental del Mediterráneo (Magreb y Mashreck)”
[9].
Hay que resaltar que la población inmigrante musulmana en Europa no puede ser vista como un todo homogéneo, sino que procede de países diferentes de áreas geográficas como el Magreb, Oriente Próximo, África Subsahariana, Asía, etc., donde el Islam representa un papel de religión de estado o es la religión de la mayoría. La presencia de esta religión en un entorno no musulmán, pluralista y secularizado, genera nuevas formas de vivirla en los países de acogida, tal y como lo analiza y expone J. Lacomba Vázquez (2001):
“ En la relación que los inmigrantes musulmanes establecen con la sociedad de acogida hay dos factores básico que deben ser tenidos en cuenta: el primero es la posición que pasan a ocupar en su condición de inmigrantes; el segundo, es la categorización que reciben como musulmanes..Como inmigrantes, éstos experimentan la desvalorización y la pérdida de su estatus socioeconómico original...de sentirse o declararse musulmán en un espacio en el que lo islámico se carga de prejuicios y estereotipos..., Así que también puede hablarse de infravaloración del capital cultural... Alrededor del Islam los inmigrantes musulmanes entretejen nuevas solidaridades y encuentran respuestas a las condiciones de la vida migratoria; aunque, para conseguirlo, hayan de reconstruir un Islam adaptado a la situación migratoria y recrear formas de identificación étnica sobre bases no nacionales o lingüísticas
[10]
En los países donde se reconoce jurídicamente a todas las religiones: España, Alemania, Bélgica, Italia, se ve favorecida la legitimación institucional del Islam. Así por ejemplo, la Ley Española del 26 de Enero de 1992 reconoce el culto musulmán a través de la Comisión Islámica que aglutina a la mayoría de las asociaciones musulmanas. El precursor europeo fue el Estado Belga que ya en 1974 reconoce institucionalmente el culto musulmán, y en 1998 es cuando se celebraron las primeras elecciones para la constitución del Ejecutivo Musulmán en este Estado.
La resistencia al reconocimiento del Islam tiene sus orígenes en la ausencia de apertura de las mentalidades y en la existencia de obstáculos institucionales. Discriminación y exclusión social e institucional, des beurs (franceses de origen magrebí) en el caso francés.
Se puede hablar del fundamentalismo laicista en Francia, cuando se intenta prohibir por decreto el símbolo ostensible del hijab o velo. Alain Touraine y Edgar Morin se preguntan si la prohibición del velo es compatible o no con los valores de la República. De ahí, que varios componentes de la Comisión Stasi han denunciado públicamente la prohibición tajante del velo y su instrumentalización por el Presidente Chirac:
“Debo reconocerlo: el modelo europeo en el que crecí, el que emana del Siglo de las Luces francés, y en el que me formé a través de una enseñanza franco-árabe, ha dejado de ser atractivo. Lo comprobé cuando se planteó en las escuelas francesas la cuestión del velo, con gran carga simbólica en Europa.
En mi infancia (en los años cincuenta), en esa ciudadela del Islam que es la medina de Túnez, pude ver cómo las mujeres empezaron a quitarse el velo en nombre de la occidentalización y modernidad.
Entre esas mujeres había esposas, hijas o hermanas de los ulemas que enseñaban en la milenaria universidad teológica de Zeïtuna (una de las tres más importantes del Islam suní, junto con la Qarawiyin de Fez y la de al-Azhar de El Cairo). El que las mujeres se quitaran el velo en el medio conservador, en el que yo he crecido no fue únicamente resultado de la política de emancipación de Burguiba. En el contexto marroquí, más tradicional, Mohamed V había quitado el velo a sus hijas.
Era una modernidad que se sentía en el ambiente, y no sólo por la proximidad de Francia con el Magreb. En todo el mundo árabe, la retirada del velo correspondió a un proceso iniciado desde finales del siglo XIX, con el panfleto de Qásim Amín sobre la sumisión de las mujeres, cuyo símbolo de servidumbre era el velo. Inspirándose en las interpretaciones liberales del Corán propuestas por el Sheikh Mohamed Abduh (1849-1905), Qásim Amín había escrito un opúsculo sobre la liberación de la mujer, Tahrir al- Mar´a; sus ideas movilizaron a las mujeres en un proceso que las llevará a crear el movimiento feminista egipcio en 1925.
Y su presidenta Hoda Sharawi, rechazará oficialmente el velo en 1926. En su obra, Qásim Amín no pide para las mujeres una liberación total; en el caso del velo, por ejemplo propone un velo práctico, que cumpla con las recomendaciones coránicas sin entorpecer la movilidad de las mujeres ni obstaculizar su participación en la actividad de la ciudad. El autor recuerda sobre todo que la opresión ejercida sobre las mujeres no proviene del Islam sino de las costumbres. Esta apreciación coincide con lo que escribía la antropóloga Germaine Tillion, quien a partir de la observación de una región islámica (el macizo montañoso de Aures, en Argelia), situaba en una estructura más amplia el envilecimiento de la condición femenina. Al tratar el tema de las mujeres y el velo, vinculaba <>.
Mencionaba también las razones por la que esta humillante posición ha sido con harta frecuencia, y erróneamente, atribuida al Islam (Germaine Tillion, La condición de la mujer en el área mediterránea. Traducción de A. Fort y C. Huera. Ed. Península. Barcelona, 1993. Pág. 22).
El movimiento que instó a las mujeres a acabar con su reclusión se puede situar en un contexto cultural en vías de occidentalización, que, desde el último cuarto del siglo XIX, ha marcado incluso el pensamiento y la acción de los teólogos. Es el caso del Sheikh Mohamed Abduh, maestro del salafismo (que invoca simultáneamente la modernización y el retorno a los salaf, los piadosos antepasados del primer Islam), y constituye una forma de fundamentalismo que debe distinguirse del integrismo que impera hoy día.


Este Sheikh estaba tanto en contra de la hegemonía europea como del despotismo local. Intentaba adaptar del modo más exacto posible las aportaciones de la civilización occidental a los fundamentos del Islam...
[11]”.
Las luchas para la normalización del Islam en Francia se centran entre los Estados emisores de inmigrantes magrebíes (Marruecos y Argelia) y la corriente wahabista favorecida en su financiación por Arabia Saudí. El Islam va inscribiéndose cada vez más en el paisaje religioso de las sociedades europeas, asemejándose en su religiosidad a las otras iglesias en contra de lo que temen los agoreros del choque de civilizaciones; no será en Europa donde se produzca según lo defiende Bernabé López Garcia en su artículo: “El Islam y la integración. La inmigración en España”.
Se atribuyen al Islam conflictos que son de otra índole. Se convierte en religioso o cultural lo que en muchos casos no es más que un producto de la precariedad, de la exclusión social, de la muerte social, de la discriminación y no integración de esta nueva ciudadanía (hijos de inmigrantes magrebíes y árabes de segunda y tercera generación o beurs)en la Administración Pública, instituciones y estructuras políticas y sindicales; caso de Francia donde en el año 2004 se aplicó la discriminación positiva por primera vez, con el nombramiento de un francés de origen argelino en el cargo de gobernador, desafiando el Ministro del Interior Sarkosy a su Presidente Chirac, ya que este último lo quería designar como Secretario de Estado sin voz ni voto.
El debate interno fundamental para muchos pensadores en el seno de las sociedades musulmanas es el de la tradición y modernidad: Entre el modelo turco y el modelo iraní con nula separación entre Estado y religión. Para no pocos estudiosos de dichas sociedades, la creciente ola integrista que recorre el mundo musulmán, más allá de la retórica antinorteamericana y la falta de solución al conflicto israelo-palestino, se explica por las dificultades que enfrentan a estas sociedades para entrar de lleno en un mundo cada vez más globalizado.
España tiene mucho que decir y aportar a este debate, y aprender de él, y no sólo porque en sus raíces mismas está la huella de la cultura del Islam, sino por su cercanía con el Magreb, y sus múltiples encuentros y desencuentros. La tragedia cotidiana de las pateras, el creciente rechazo a la Inmigración magrebí, hacen de España una pasarela indispensable entre el próspero norte y el sur cada vez más precario.

Termino con una cita del periodista granadino Javier Valenzuela que en su artículo “Euro Islam y wahabismo” ha escrito lo siguiente:
“Esta construcción de un Euro Islam podría hacerse, repito, sin apretar aún más al contribuyente, con tan sólo una ínfima parte de lo que nos gastamos en la Iglesia Católica.En este 25º aniversario de la Constitución, sería un buen modo de reconocer de veras el pluralismo religioso. Pero el gobierno de Aznar está en Babia.
En la Babia por ejemplo de la guerra de Irak, o en la satanización de la inmigración al reducirla a mero problema policial. Lo que necesitamos, en cambio, es una política de estado de integración. Una política cuyo objetivo sea la rápida y plena identificación de los inmigrantes de cualquier procedencia con los valores constitucionales.
La construcción de un Islam español sería un compañero de esa política. La diversidad es saludable siempre y cuando todo el mundo acepte unas reglas comunes de juego. Lo peligroso es el multiculturalismo entendido como un archipiélago de guetos”.
[12]
MUSTAFÁ AKALAY NASSER , PONENCIA: ISLAM Y LAICIDAD, APUNTES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE, PRESENTADA EN EL SIMPOSIO INTERNACIONAL <>EN EL MARCO DEL PROYECTO EUROPEO “CULTOS Y COHESIÓN SOCIAL” CELEBRADO EL 29 DE ENERO DE 2004 EN EL CENTRO DE ESTUDIOS ISLÁMICOS DE GRANADA
[1] (...) en todo nuestro continente se debate ahora sobre la necesidad de alumbrar lo que se ha dado en llamar un Euro Islam, un Islam que aplicando más el espíritu que la letra del mensaje coránico, sea conforme con los valores de la democracia, los derechos humanos e igualdad de los sexos, y la separación entre Estado y Religión. Valenzuela, J.: “Euro Islam o Wahabismo”. El País, 10 de Diciembre de 2003, pág.25.
[2] “Passeur cultural” término acuñado por el antropólogo americanista-francés Serge Gruzinski: Passeurs culturels.Mécanismes de métissage. Presses universitaires de Marne-la- Vallée. Paris, 2001.
[3] Ali Abd Ar-Ráziq: Al-Islam Wa Usul al-Hukm, El Cairo, 1926; traducción francesa de Abdou Filali-Ansari, L`Islam et les fondements du pouvoir, Paris, La Découverte, 1994.

[4] Meddeb, Abdelwahab, La Enfermedad del Islam, Galaxia Gutemberg, Barcelona, 2003.
[5]Mayoral Cortés, V.: “¿Estado aconfesional o pluriconfesional?”. El Mundo, Opinión. Jueves 15 de Julio de 2004. Págs.4-5

[7] Matvejevic, P., “Europa y la Laicidad”, El País, Opinión, viernes, 18 de junio de 2004, Pág. 14
[8] Cifuentes Pérez, L. Mª: “La Laicidad y la Nueva Europa”. En, redeseducación. Net/laicidadeneuropa.htm, 2004. Pág.3.
[9] De Lucas, J.: “Ciudadanía: La jaula de hierro para la integración de los inmigrantes”. En Inmigración y Procesos de cambio. Icaria Antrazyt. IE Med. Barcelona, 2004. Págs. 2015-16.
[10] Lacomba Vázquez, J.: “El Islam Inmigrado”. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Madrid, 2001, Págs.127-128.
[11] Meddeb, A.: La Enfermedad del Islam. Galaxia Gutemberg. Barcelona, 2003. Págs.44-47.
[12] Valenzuela, J.: “Euro Islam o wahabismo”. El País, 10 de Diciembre de 2003.Pág.2

martes, 29 de abril de 2008

عبد اللطيف شهبون.. مانح الشذى


مانح الشذى
عبداللطيف شهبون


لم تخل جلسة من جلساتنا الإخوانية في منزل فقيدنا العزيز المرحوم الحاج محمد العربي الخنوس بطنجة من إمتاع و مؤانسة.. حتى كادت كل جلسة تنفرد بموضوع ثقافي أو سياسي أو اجتماعي أو شعري..
منذ سبع عشرة سنة- و نحن جلوس بمنزل فقيدنا الحاج العربي- طرح صديقنا الأستاذ إدريس الجبروني ملاحظات نقدية حول خصوصيات شعر أمريكا اللاتينية متوقفا عند تجربة خوسي مارتي (1853-1859), الذي تعرفنا إليه من خلال ما كنا نقرأه في العقد السابع من القرن الماضي من مجلات و جرائد كوبية .. و من كتب خاصة أعماله الكاملة التي كانت توزعها سفارة كوبا دعما لثقافة اليسار.
أنهينا سمرنا الثقافي في منزل المرحوم الحاج العربي, و في اليوم الموالي استثمرت ما دار بيننا من نقاش, فكتبت وقتئذ مقالة أعيد نشرها الآن استذكارا للحاج العربي الخنوس الإنسان الطيب النبيل الكريم..
الذي فتح لنا بيته و قلبه.. و كانت له علينا أفضال..

في العقود الأخيرة من القرن التاسع عشر ارتفع الفن و السياسة في أمريكا صوت خوسي مرتي..؛ شاعر, ناثر, ثوري في الفن و السياسة.. و صاحب رؤية مستقبلية للعالم مكنته من جس نبض فضاءات شعرية غير مستكشفة, و ارتياد آفاق بعيدة لتجربة جماعية منقلبة نحو الداخل ..و معبر عنها بمثل هذه الشهادة الفنية الذاتية:
أنا آت من كل جهات..
ذاهب نحو كل جهات..
أنا فن بين الفنون..
و بين الجبال أنا جبل..
هذا الشاعر/ الساحر التق كنه الأزمة الاجتماعية في زمنه ببعد نظر و حدس مصيب.. فكانت تأملاته مدهشة مصاغة في تراكيب متضادة و غريبة.. تتعايش فيها تفكيكات إبستيمولوجية, و اختراقات لسانية, و تجسيدات نفسية ملمحها الألم و العزلة, و التأمل و الاستنباط الذاتيان المبدعان المتحرران إيديولوجيا و المؤمنان بإنسانية مثالية رومانسية.. في ثوب لغوي يحتفظ بأهم عناصر التقاليد الأدبية للغة الإسبانية: معجما و تركيبا و إقاعا..
و إن الدراسة المقارنة لأشعار خوسيه مرتي بأشعار معاصريه من أمثال:ما نويل غوتييرس تأخيرا, و خوسي أسونثيو سيلفا, و خوليان دلسكال, و روبين دريو لتؤكد و تكشف أنه يقف بمفرده شاهدا ثائرا..
في تراث هذا الشاعر و في حياته نلمس ذلك الربط الجدلي بين الحياة و الفن, لدرجة يصعب معها رسم حدود فاصلة بينهما رجل الفعل و العمل.. و بين الفنان..ثم إن لهذا الارتباط الوثيق صدى في أفكاره و تنظيرا ته.. فقد كان يقول:
عندما لا تصلح اللغة لأن تكون لباسا للشعور النبيل و الفكرة الخالدة فهي مجرد دخان..
إن القصيدة الشعرية يجب أن يكون لها جذر في الأرض و أساس فعل واقعي ملموس..
ليس الشاعر من يجعل النملة تمشي, بل هو ذاك الذي يمنح الشذى, و يرسل الأنوار, و ينادي إلى النصر و إلى الإيمان بالكونية.

نفهمكم سامحونا
في حديث عابر مع الأصدقاء: مزوار الإدريسي, عبد الجليل بادو, أحمد هاشم الريسوني عبرت لهم عن إعجابي بتلك الرسالة التي كتبها غبرييل غرسيا مركيز(*) في ظرفه الصحي الحرج و وجهها إلى أصفيائه..
قال مزوار: تلك الرسالة مشكوك في نسبتها إليه..
قلت له: حتىو لم ينشر رأيه في واقعة الانتحال.. فالأولى أن ندع الرسالة تمر حتى تصل إلى و لو سلمان بوضعها الإنتحالي.. فمعمارها سامق بمعان.. و أحلام.. و ترجمان أشواق..
فعلق عبد الجليل: غبريل مازال حيا, فصولها و غاياتها..
استوقفني في الرسالة المذكورة توجيه غبرييل لما ينبغي أن تكون عليه حياة الناس:
< لو وهبني الله حياة أخرى.. لفكرت في كل ما سأقوله .. و لمنحت الأشياء قيمتها.. و لحملت كثيرا.. و لا رتديت ملابس بسيطة, واستلقيت عاريا من جسدي و من روحي.. و لبرهنت للناس كم يخطئون عندما يعتقدون أنهم لن يكونوا عاشقا متى شاخوا.. سأعلهم أن الموت بفعل النسيان لا بسبب السن..... تعلمت منكم كثيرا.., تعلمت أن الجميع يريد أن يعيش في القمة غير مدرك أن سر السعادة كامن في كيفية الهبوط من فوق.. تعلمت أن الإنسان يحق له النظر- إلى الآخر- من فوق في حالة واحدة فقط, هي حالة توجب مساعدة ذلك الآخر...>
واستوقفني في رسالة مركيز حديث مخصوص دعاني إلى ربطه بعرفانية محي الدين ابن عربي و جلال الدين الرومي.
يقول مركيز:.. لو كنت أعرف أنها المرة الأخيرة التي أراك فيها نائما لأخذتك بين ذراعي و لصليت حتى يجعلني الله حارسا لروحك.. لو كنت أعرف أنها دقائقي الأخيرة معك لقلت: أحبك, و لتجاهلت- بخجل-أنك تعرفين ذلك.>
يؤكد مركيز على أهمية صرح الحب و ضرورة الحفاظ عليه.. فيحيلني عاى رسالة كتبها مولانا جلال الدين الرومي برغبة فائضة إلى ابنه "سلطان ولد" بشأن بنت صلاح الدين زركوب و التي تزوج بها.. حاثا إياه على العيش مشغوفا بمن في خلده, لأن من أحب شخصا, و أنس به, و سكن إليه, فمحبته في حقيقة الأمر لله تعالى, ذلك أن جميع الجمالات الأرضية ليست سوى انعكاسا لجمال السماء و الجمال الإلاهي..
و هذه المعاني يؤكد عليها الكبريت الأحمر محي الدين ابن عربي الذي يعتبر الحب الإنساني منهاجا للحب الرباني.. و بواسطته يعرج الإنسان من الأرض إلى السماء..
و بما أن مبعث الحب سكينة و محركه شوق.. يقول مركيز:
.. احفظوا ا قرباء كم ممن تحبون.. خذوا وقتا كافيا كي تقولوا لهم: نفهمكم سامحونا...

الى صديقي العزيز ..عاشق الجماليات// عبد اللطيف شهبون


عروة الإبداع
إلى صديقي العزيز محمد العربي الخنوس عاشق الجماليات الشعرية..
تحت تأثير التركيز الزمني و التكثيف العاطفي, يكتب الشاعر قصائده و هو في درجة عالية من التوتر.., يكتبها بمداد قلبه مانحا إياها قوة إيحائية و نفسا مولدا..
يلتقط القارئ ما يكتبه الشاعر.. يتفحص كلماته فيتعرف إلى نبضات قلب الكتابة مكتشفا توترها رابطا ذلك بحساسيته الخاصة..
ينقل الشاعر تجربته فيصيرها القارئ الشغوف تجربته خاصة به بعد أن يتسلل إلى ذبذبات كلمات الشاعر مسقطا عليها شعوره الذاتي، و ما يجري في كتاب حياته.
تنادي القصيدة الجيدة قارئها المختار.. كي يجس نبضها، و يبادلها مشاعرها مثلما يقع و يحدث في مقام العشق..
هذه الطاقة السحرية الخفية العصية التي تحرك الشعراء و القراء, و تدعوهم إلى البحث في الكلمات و القلوب عن لقاءات مدهشة متجهة نحو مركز الذاكرة لإيقاظ ما هو كامن في طبقاتها.. واستمالة ما هو ثاو في أغوار النفس الولهة من رغبة في تلقي الجماليات الشعرية: مثل دم أو قلب يخفق داخل قلب..
يسمع القارئ إنشادات الشاعر, و يرى كيف تنمو و تنبسط إفاداته.. يعيد نظراته فيما يقرأه من أشعار و يرافق ذلك بذكائه و حسه..
تحت تأثير الكلمات الساحرة يتحد الشاعر و القارئ.. و تحت عجلات الفضاء الزمني يحيلان المستحيل ممكنا.. و الممكن أفقا.. و يحييان سويا إيقاع البيان السحري و أصداءه.. قبل الرحيل عن هذا العالم القاسي و اللاشعري...


domingo, 27 de abril de 2008

BAILANDO EN TÁNGER

Bailando en Tánger
DIARIO SUR / CULTURA Y ESPECTÁCULOS
JOSE A. GARRIGA VELA

La Medina De Tánger
Estamos en Tánger. Hemos venido aquí para asistir a unas jornadas literarias organizadas por el Instituto Municipal del Libro que dirige Alfredo Taján y el Instituto Cervantes de Tánger dirigido por Arturo Lorenzo. Sopla el viento del Este en una ciudad en la que se encuentran el Atlántico y el Mediterráneo, las aguas se mezclan, una ciudad hecha de una sucesión de colinas, envuelta en leyendas, enigma suave e incomprensible. Ciudad del Estrecho en que reinan el viento, la pereza y la ingratitud. Eso dice Tahar Ben Jelloun en su novela: 'Día de silencio en Tánger'. Paseo por las calles de Tánger con amigos de Málaga. El mismo mar. Apenas dormimos en Tánger: «Los que están despiertos tienen un solo mundo que les es común; los que entretanto duermen se introduce cada uno en su mundo particular». Nos acostamos muy tarde. Nos gustaría no dormir. El mundo cabe en una ciudad. El mundo, ahora, es Tánger.
Alfredo Taján me lleva a conocer el Titánic. Alfredo ha encontrado una simbología entre el trasatlántico hundido y el Teatro Cervantes de Tánger. Una joya arquitectónica de 1913. Un teatro en ruinas. La belleza pudriéndose delante de nosotros. El arte y la piedra desmoronándose ante la impasible mirada del gobierno español. Un Titánic hundido en las aguas cenagosas del olvido. El gobierno español tiene la titularidad del teatro. Aquí estuvo el glamour. Por aquí pasaron los mejores artistas del siglo XX. Cuando Tánger era el centro del mundo y los escritores se reunían en los cafés del boulevard. Cuando el Teatro Cervantes aún no se había convertido en este bello cadáver descompuesto.Por estas callejuelas por las que ahora paseamos estuvo Mohamed Chukri. Cuando Mohamed Chukri dormía en los cementerios y aprendía a leer con veinte años sobre la tumba desconocida de su hermano en Tánger. Ahora somos escritores malagueños y marroquíes los que nos comunicamos con el lenguaje universal de la literatura. Días de palabras en Tánger. Palabras de Jesús Aguado, Mustafa Akalay, Regina Álvarez, Pablo Aranda, Francisco Chica, Francisco Cumpián, Driss Jebrouni, Mezouar El Idrissi, Carlos Font, Álvaro García, Antonio Gómez Yebra, José Antonio Hergueta, Khalid Raissouni, Tomás Ramírez, Abdelouahid Torres y Ahmed Tribak Ahmed. La luna llena de Tánger. Una esfera blanca. Blanca Machuca, Pablo Aranda y yo dedicándonos al interiorismo. Los tres diseñamos y diseccionamos la noche. Un chiste privado. La noche en las ciudades siempre se convierte en un chiste privado. Somos los confidentes de la noche. Los tres damos ideas al canalla que llevamos dentro.
Ahora veo a Alfredo Taján en el Hotel Continental. Lo veo entre figuras de otro tiempo. Viajeros y artistas. Bellos y malditos. Lo veo entre estanterías y cuartos plagados de objetos antiguos. Los abalorios del tiempo y la aventura. Veo a Paco Cumpián recitando un poema en uno de los salones vacíos del hotel. La magia de la ciudad comprimida en unos segundos. Unos versos. La salmodia de la oración. Veo a Malika sentada a mi lado en el restaurante Marcello. Me habla del sueño plácido de la muerte. Las buenas personas siempre duermen felices y así habrán de seguir cuando se hayan ido para siempre. La muerte es sueño, me dice Malika. Luego bailamos sobre lo que queda del día. Bailamos los hombres y las mujeres. Baila, Natalia. Bailamos sobre el silencio de las palabras. Bailamos antes de que el mundo se acabe. Algunos bebemos como si las reservas de alcohol de Tánger estuvieran a punto de extinguirse. Bebemos hasta quedarnos sin blanca. Está bien que sea así. Siempre he desconfiado de los abstemios. El mismo mar, la misma noche, nos une a unos y a otros. Los vasos comunicantes de la noche de Tánger. Nuestra aliada. Mientras Regina, Sinuhée y Guillermo ordenan el material que han filmado durante el día. Veo los jardines del consulado de España. El cónsul y su mujer obsequiándonos con aperitivos típicos de Extremadura. No se olvidan los sabores de la infancia. La patria del paladar. La embajada es vuestra casa, nos dicen, vosotros la pagáis con vuestros impuestos. Pero somos prudentes y ninguno de nosotros se queda a dormir en la embajada.
Ahora Pablo Aranda y yo estamos ante un centenar de futuros profesores de español. Un grupo de estudiantes que nos lanzan cargas de profundidad en sus preguntas. Mujeres y hombres que escuchan con un respeto imponente. Creo que aprendimos más nosotros que ellos. La humildad y el respeto, el interés y la cultura no se compran en los comercios de Occidente. No se expone en los escaparates. No se pide por encargo. Yo lo encontré en el Centro Pedagógico Regional de Tánger la tarde del 11 de mayo. Luego lo seguí encontrando en la lectura de poemas del Museo de Arte Contemporáneo. Los versos de Álvaro García y Jesús Aguado traducidos al árabe. La música de las palabras. El misterio. Las dos orillas del lenguaje. Más tarde, la noche. Otra vez, la noche. Los espejos de las discotecas. Las chicas mirándose en los espejos. Solas frente a sí mismas y el vértigo de la madrugada. El vodka con hielo. Los bailes en casa de Arturo y Malika. Las reservas de alcohol que de nuevo se agotan.
Cruzamos el Estrecho. El viento empuja el mar. Despierta las voces de los muertos. Oigo a una de esas voces que me dice:
-¿Vas a escribir de las noches de Tánger?
-Es posible -respondo-. Pero voy a escribir también del amor a las palabras. El amor al viaje maldito de las palabras y el cuerpo. El cuerpo es el festín de Tánger. Homenajearlo es el principio y el fin. Nos llega servido en una fuente, con el sol o la luna. Los días y las noches de Tánger me han hecho perder el miedo a la vida. No temo al mañana triste y condenado. No temo al careo de la policía. El careo de la muerte. Bailo sobre la tumba de Chukri. Cuando la experiencia supera el arrepentimiento, desaparece la culpa.