martes, 27 de mayo de 2008

AL JAAZIRA: LA VOZ DE LOS ÁRABES



Mustafa Akalay Nasser.
Conferencia impartida el día 9 de Marzo de 2005 en la Facultad de Ciencias Políticas y sociología, en el marco del experto de comunicación de la universidad de Granada.




El 7 de Octubre de 2001 menos de un mes después de los atentados de Nueva York y Washington, y pocas horas desde los primeros bombardeos sobre Afganistán, el logotipo en árabe cúfico de una cadena de noticias árabe, entra por primera vez en millones de domicilios americanos y europeos, es la cadena qatarí Al Jaazira difundiendo un mensaje de Osama Bin-Laden, mostrando de este modo un rostro y una tribuna al enemigo número uno de Estados Unidos.
Con esta actitud de la cadena de televisión qatarí se desafía el orden imperial y se convierte en la televisión más controvertida del mundo, acusándola los americanos de transmitir y vehicular todos los ismos en el mundo árabe (islamismo, terrorismo, populismo, antisemitismo).

En 1996 el emir Cheik Hamad ben Khalifa crea Al Jaazira en Doha, nadie iba a suponer que esta cadena se iba a convertir en una poderosa organización de televisión por satélite de prestigiosa influencia en los pueblos árabes y en parte del mundo oriental; la verdad es que es una exótica contradicción. El jeque Hamad afirmó que quería convertir a la cadena de televisión en la punta de lanza de modernización del emirato. Su ambición entretanto era convertir al más pequeño de los emiratos árabes (600.000 habitantes, los cuales solo 100.000 son qataríes) en el más democrático. Para obtener esta finalidad desembolsó ciento treinta millones de dólares en crear esta cadena que iba a trastocar el paisaje audiovisual árabe proporcionándole un medio informativo plural para debatir libremente.

Al Jaazira tiene 45 corresponsales y 35 oficinas distribuidas por el mundo. Dispone de un edificio prefabricado de dos plantas en donde se afanan 300 personas entre técnicos, periodistas, administrativos, etc, ante los ordenadores con un ojo puesto en la CNN y el otro en Al Jaazira. Estos periodistas son originarios de todos los países árabes Machrek y Magreb: es la liga árabe del periodismo, y profesan todas las ideologías por haber (islamistas, nacionalistas, comunistas, socialistas y marxistas), respetando siempre una línea editorial tendente a la democracia del mundo árabe y al pluralismo informativo. Cuando uno se aproxima a su sede central en Doha, lo que se encuentra es un edificio menudo y se acuerda de la famosa frase del Presidente Egipcio Mubarak en su primera visita a dicha sede en el año 2000: “todo este ruido por una caja de cerillas”.

La cadena Al Jaazira, estudia la privatización desde hace quince meses según su portavoz Yihad Balut:”Hemos sido subsidiarios del gobierno qatarí desde 1996 y creemos que esta es la siguiente fase, el factor más importante es que Al Jaazira mantenga su independencia”. Esta cadena es una de las empresas televisivas con más éxito de todo el mundo, cuenta con 50 millones de telespectadores, y es la quinta marca comercial más valiosa del mundo tras Apple, Google,Ikea y la cadena de cafeterías Starbuck`s. Los intentos de lanzar canales alternativos como Al Arabiya de Arabia Saudí, y Al Horra de EEUU, no han logrado minar el liderazgo mediático de Al Jaazira.

¿Cual misterio puede desempeñar Al Jaazira en este cometido de denuncia, sabiendo que está financiada por el emir de Qatar, uno de los aliados de Washington en el Golfo y además tiene relación política con el estado de Israel?, ¿Cómo Al Jaazira puede compaginar una crítica corrosiva hacia todos los poderes árabes, y una determinada consideración hacia su patrocinador del emirato? Este equilibrio que se sustenta en un milagro podrá hacer frente a las crecientes presiones que le sacuden “Qatar, presionado por EEUU va a privatizar la cadena de televisión Al Jaazira”, según The New York Times (6/2/2005). Esto se debe a las presiones de los EEUU ya que la administración Bush cree que Al Jaazira hace apología del terrorismo, otros países árabes también han sido muy críticos con esta cadena de televisión a la que acusan de medir con un doble rasero y denunciar las violaciones de los Derechos Humanos solo cuando se producen en terceros países, pero nunca en Qatar...

Las autoridades de Qatar han declarado que esperan que el cambio de propiedad no altere la línea editorial de Al Jaazira. La paciencia de Washington respecto a Al Jaazira se ha ido agotando conforme que la cadena de televisión ha seguido emitiendo mensajes de Bin Laden y sobre todo por la información que da sobre Irak en la que enfatiza las víctimas (muertos y heridos) civiles causadas por las fuerzas americanas, algo de lo que prácticamente los medios de comunicación estadounidenses no informan nunca.

Según la profesora y politóloga Olfa Lamloum…” este medio televisivo fue creado en 1996 siendo hoy el principal foro político de la escena árabe, y no puede reducirse a una caricatura de lo que intentan hacer de este medio informativo, sus enemigos, en especial la prensa afín a Arabía Saudí.”
Esta autora apoyándose en un trabajo de campo y un agudo análisis de la línea editorial de Al Jaazira,…” nos explica como dicha cadena expresa los anhelos democráticos confiscados por los regímenes autoritarios árabes, pero también el resentimiento y el rencor árabes hacia la administración americana.

La cadena árabe que emite vía satélite, era desconocida en Occidente hasta que se produjo el ataque a las Torres Gemelas, y el posterior bombardeo de Afganistán. En esa crisis, la televisión qatarí fue la que mantuvo un corresponsal en Kabul: Taysir Allouni lo que la convirtió en fuente de información imprescindible. La profesora de la Universidad de París X antes citada en su reciente obra “Al Jaazira espejo ambiguo y rebelde del mundo árabe” (2004) habla de este periodista como el icono de dicha cadena de televisión. Desde Febrero de 2001, la presencia de Allouni como corresponsal en Kabul, le abre el camino de la visibilidad internacional, con ocasión de la destrucción por los talibanes de los Budas Gigantes de Bamiyan, especialmente a raíz de los primeros bombardeos de Afganistán, dichos bombardeos introducen a Al Jaazira y a su reportero en millones de domicilios europeos y americanos. Allouni es el primer periodista árabe en dar fe en una completa exclusiva de un ataque llevado por las tropas americanas.”

El 26 de Marzo de 2003, aparece Allouni en las pantallas de Al Jaazira pero esta vez cubriendo la crisis de Irak, jugándose la vida entre los disparos y las bombas, demostrando así una profesionalidad fuera de toda duda, además de un gran valor y entrega a su trabajo como reportero de guerra.

….”Al Jaazira que en árabe quiere decir “la isla” marca la diferencia informativa entre la guerra del Golfo de 1991 y la de Irak en 2003. Entonces la CNN impuso su monopolio informativo para mostrarnos los fogonazos de los bombardeos sobre Bagdad, ahora con Tayisir Allouni y con Tariq Ayoub disponemos de una fuente alternativa, lo que no es poco para quienes creemos que el pluralismo es el camino más recto, aunque nunca seguro hacia la libertad de información.

Hasta la fecha de creación de Al Jaazira, los canales televisivos de noticias no existían en el mundo árabe, y la información la transmitían los canales oficiales controlados por oscuros funcionarios del ministerio de gobernación. Hoy la situación ha cambiado completamente. Por primera vez se puede hablar de información sin censura gubernamental.

En los debates en directo, esta cadena de televisión no oculta el odio hacia la administración Bush. Resulta paradójico que el emir de Qatar que permite que en su cadena se desarrolle un discurso que contradice su política monárquica, mientras que Al Jaazira da la palabra a las tribunas antisemitas, el emirato recibe una delegación de empresarios israelíes que reparten insignias con las banderas de Qatar, y mientras los locutores de la cadena critican la actitud del imperio yanqui hacia los árabes, Qatar acepta servir de cuartel general de las operaciones americanas contra Irak. La pregunta ¿Porqué es así? en el fondo es la historia de una monarquía millonaria que se ha dotado de una cadena libre para presentarse como el alumno aventajado de la globalización, y que además intenta sustituir o reemplazar a Arabia Saudí en el corazón de los americanos.”

Según un crítico árabe “Arabia Saudí no fue más que la puta de Estados Unidos, Qatar será su esposa legítima y Al Jaazira el arma democrática que apunta a la sien del reino wahabita y salafista de Arabia Saudí”.Este matrimonio de conveniencia entre una monarquía opulenta y un perfil de periodistas libres, es consecuencia del destino que puso en contacto unos periodistas reclutados principalmente entre los veteranos redactores de la sección árabe de la BBC y un emir.

Entre estos periodistas destaca Faisal Al Qassem, doctor en Literatura Inglesa, que ha alcanzado tal notoriedad al dirigir el Programa “Dirección Contraria” en el territorio de su influencia que es el equivalente como líder de opinión a lo que pueda significar Dan Rather en los EEUU, y donde trata a los jefes de los estados árabes de <>, tales declaraciones le costaron una suspensión laboral por período de tres semanas. Reconociendo el periodista a otro canal de televisión: “es cierto, me dejé llevar “que debe de haber olvidado que el dueño de la cadena el emir de Qatar se podía sentir aludido. Pero a pesar de todo, son todos <>, también es <> lo encontré muy sereno, pero él también <> no me van a hacer callar <> durante años dichos dictadores nos han impuesto el silencio, ni siquiera teníamos derecho de preguntar por el <>.

Otra cara amable de los informativos de Al Jaazira es Jadiya Bengana que tuvo que huir de la televisión argelina a causa de las amenazas que recibió por parte de los integristas de Argelia. Es una periodista crítica con los islamistas, afirmando que: “Tengo un punto de vista más crítico que alguno de mis colegas en lo que se refiere a los islamistas radicales, los he visto asesinar la razón demasiadas veces en mi Argelia natal”.

Al Jaazira ha logrado durante estos años convertirse en la principal televisión árabe temida y escuchada por los centros de poder medio orientales y occidentales. La irrupción de Al Jaazira en el teatro mediático del mundo árabe como la televisión de referencia en los últimos años, ha provocado que el mundo árabe haya asistido al nacimiento de cadenas de noticias Al Arabiya, Abu Dhabi televisión, y LBC Líbano, Plagiándola a su vez y por este mismo motivo, dando otro punto de vista, fomentando un contrapeso informativo.



Lo que se ha conseguido gracias a esta cadena, es que la sociedad civil árabe o magrebí se sienta hoy reconciliada con su lengua de origen (árabe) y más libre en un mundo árabe que hoy infunde en el observador atento a las realidades, unos sentimientos mezclados de repulsa, impotencia y desánimo, la reiterada brutalidad de los dictadores, militares y autocracias policíacas, la violación reiterada de los derechos humanos, las dificultades y obstáculos con los que tropieza la sociedad civil árabe al protagonizar su propia historia. Por este motivo, la singularidad de la cadena qatarí, consiste en hacer visible a los árabes por periodistas árabes formados y versados en las nuevas tecnologías con dominio de idiomas, que han roto con todos los tabúes, esquivando la censura, contestando la verdad de la unicidad del tirano, dando la palabra a gente vetada y critica.

Al Jaazira no ha variado con motivo de la guerra de Irak su línea editorial, su pluralismo informativo ligado al apoyo financiero del emirato de Qatar, y el seguimiento masivo de 55 millones de árabo-parlantes en todo el mundo, siguen siendo sus principales valores, incluido en el Poniente almeriense, según el corresponsal del periódico El Mundo, Juan Sánchez (28/03/2003) :”la expectación que suscitan las imágenes que ofrece la televisión Al Jaazira tienen un gran poder de convocatoria entre los inmigrantes musulmanes que con entusiasmo ven como el pueblo iraquí lucha con fuerza para expulsar a los invasores”, los magrebíes que frecuentan el bar Tonalu junto a la autovía del Mediterráneo a su paso por el término municipal de La Mojonera, reconocen que ven Al Jaazira porque <> y porque <>.

“Los inmigrantes magrebíes saben que no pueden hacer nada por evitar la guerra pero si por mandar energía positiva a los más débiles para que aguanten y consigan expulsar al invasor, por eso se reúnen noche tras noche frente a la televisión sabiendo que al otro día tienen que dirigirse a los invernaderos para recoger frutas y hortalizas, a veces desempeñando este trabajo en unas duras condiciones tanto económicas como laborales.”

Al Jaazira provoca reacciones dispares sobre su línea editorial desde que nació en 1996. Por un lado, su política informativa ha sido calificada de antiamericana, y anti-árabe; por otro, de pro-iraquí y pro-islamista. Esta línea informativa generosa con la resistencia iraquí ha tenido un doble efecto en la cobertura de Al Jaazira con la guerra en Irak, tiene repercusiones negativas ya que no tiene permiso para trabajar en países como Kuwait, Jordania, Arabía Saudí o Bahrein, cuyos gobiernos han clausurado sus delegaciones con el argumento de que se ofrecen informaciones lesivas.


A su vez el hecho de que Al Jaazira esté mostrando a todo el mundo, incluidas los cuatro millones de árabes que residen en EEUU, las imágenes de cadáveres de marines y prisioneros “aliados” capturados por la resistencia iraquí, han provocado la condena inmediata de Washington y Londres. El mismo Donald Rumsfeld denunció a Al Jaazira por violación de la Convención de Ginebra relativo al honor de los prisioneros de guerra, al difundir imágenes vejatorias. Las grandes cadenas norteamericanas que tienen contratos de colaboración suscritos con Al Jaazira para la utilización de sus imágenes, tales como CBS, NBC o CNN, han censurado total o parcialmente tales imágenes.

Al corresponsal habitual de la cadena qatari en Wall Stret se le denegó la entrada a la Bolsa, a partir de esas imágenes. Al Jaazira no es una televisión más, sino que se ha convertido en una fuente necesaria para el resto de los medios internacionales que cubren esta guerra, es decir, un mayorista de la información.

“Al Jaazira es un medio que extiende el campo de todo lo posible para el ciudadano árabe, participa en la politización de toda una generación que no ha conocido las derrotas de los regímenes árabes, ni la aparición fulgurante del islamismo, ni los años de plomo y de represión política de los opositores; rebelde y ambigua, la cadena qatarí es sobretodo una prueba que el sentimiento nacional árabe está vivo y puede expresar aspiraciones democráticas, es el producto de su entorno, es el reflejo de una región desestructurada, por la intervención colonial, traumatizada por el conflicto israelí y árabe, las guerras del Golfo, y las guerras fratricidas (Líbano, Yemen, Sudán, Argelia).

Una región como es la del medio Oriente, que es altamente rica y codiciada por sus yacimientos petrolíferos, que conoce desde 1990 una presencia de tropas americanas que no tiene parangón en la historia, una región ahorcada por el autoritarismo de sus elites dirigentes, apoyada o tolerada por Europa y las diferentes administraciones de Washington; así Al Jaazira es el reflejo de un malestar, de un resentimiento, de frustraciones y regresiones ideológicas, políticas y económicas de su entorno, sus excesos populistas y sensacionalistas o propagandistas dan fe de este entorno.

La empatía hacia el emirato de Qatar indica la dependencia financiera que encuentran hoy día los medios de prensa que emiten desde el mundo árabe, la defensa del teólogo y ulema Youssef Al-Qaradawi moderada por sí misma da cuenta del referente religioso, político e identificativo de algunos miembros de Al Jaazira. La fascinación respetuosa de la cadena hacia la Bolsa y el mundo de los negocios, traduce la ausencia de sensibilidad social de su dirección y su inscripción en un proyecto neo-liberal, sin embargo a pesar del emirato de Qatar el discurso religioso de Al-Qaradawi y el discurso neoliberal Dow Jones, Al Jaazira ha cambiado las condiciones de la información en el mundo árabe y le ha ofrecido un marco para conocerse mejor y confrontarse con el otro, denunciando la hegemonía imperial yanqui como imperio de la mentira (Ignacio Ramonet).

A diferencia de 1991 los espectadores árabes siguen los acontecimientos de Faluya y los de Gaza y Cisjordania en directo vía satélite y en árabe, y por periodistas mujeres las dos reporteras destinadas en los territorios ocupados de Palestina que según la socióloga y feminista marroquí, Premio Príncipe de Asturias, Fatima Mernisi son las más célebres y admiradas en el próximo oriente. Son Shirin Abu`qla y Jivara Al- Boudiri una de religión cristiana y otra de religión musulmana, y que en su trabajo diario han dado pruebas de profesionalidad y coraje enfrentándose muchas veces a los soldados del Tsahal, cubriendo los desmanes del ejército israelí hacia el pueblo palestino.”

Así, Olfa Lamloum expone: “…que Al Jaazira ha promocionado a la mujer árabe dándole el estatuto de reportera de guerra, desafiando la ocupación israelí y la censura de la autoridad palestina. Se trata de una iniciativa audaz en un espacio mediático árabe donde la mujer ha sido y seguirá a menudo siendo un objeto sexual, y un adorno televisivo, no obstante no se ha contentado para valorizar el valor de las mujeres en el espacio público y político, aunque la singularidad de la cadena qatarí ha sido el dar una voz a los árabes por los propios árabes en un mundo convulso. Al Jaazira representa un balón de oxigeno y una nueva fuente de libertad y pluralidad informativa cara a las manipulaciones retóricas y a la palabrería….”

domingo, 25 de mayo de 2008

EL SOCIALISMO, HOY. Por Héctor Vega*



EL SOCIALISMO, HOY.

Por Héctor Vega*
Hace muy poco, alguien me preguntó qué entendía por socialismo. Mi respuesta fue:El socialismo no se hace con una caja llena de dólares. Creer que se llegará a una sociedad igualitaria repartiendo más y mejor el producto del cobre, es reducir un proyecto libertario a una buena administración de recursos. Hoy compartimos con otros 10 países, el dudoso record de aquellos con peor distribución del ingreso en el mundo. En el período 1990-1997 nuestra economía creció a tasas muy elevadas pero sus frutos beneficiaron casi exclusivamente al 5% más rico de la población. Con esto se demostró que el mero crecimiento no derrota a la pobreza. Pero el socialismo no es sólo la lucha por la socialización de los medios de producción y de cambio. El socialismo es la conciencia crítica sobre la explotación capitalista, ello implica asumir el reto que plantea la solidaridad, un estado de vida donde la capacidad de desprendimiento y entrega, la lealtad, la pasión por el conocimiento y el trabajo, bases de la ética y del discurso libertario del socialismo, lleva a recorrer los caminos de la historia por una humanidad mejor, libre de ataduras y de fetiches – como el neoliberalismo – que hoy conduce a la destrucción de la humanidad.Ha llegado la hora, cuando decenas de millones de hombres, mujeres y niños mueren a causa del hambre, la pobreza, las guerras, y los desastres ecológicos cada año en el Tercer Mundo, de ponerse de pie y decir, ¡basta! ¡Es la hora de la humanidad! Como dijo Geraldo Vandre, un joven brasileño, quien muriera en la tortura “Quem sabe, faz a hora e nao espera acontecer” [Aquel que sabe, determina la hora y no espera el suceder]. Pues bien, decimos, esa hora ha llegado.*

Director Fortin Mapocho.com

DOS LOBOS HAMBRIENTOS Y UNA CAPEROCITA ROJA


Dos lobos hambrientos y una caperucita roja.
Por Fidel Castro Ruz
Una idea básica ocupaba mi mente desde mis viejos tiempos de socialista utópico. Partía de la nada con las simples nociones del bien y el mal que a cada cual le inculca la sociedad en que nace, lleno de instintos y carente de valores que los padres, en especial las madres, comienzan a sembrar en cualquier sociedad y época. [ ] Como no tuve preceptor político, el azar y la casualidad fueron componentes inseparables de mi vida. Adquirí una ideología por mi propia cuenta desde el instante en que tuve una posibilidad real de observar y meditar los años que viví como niño, adolescente y joven estudiante. La educación se convirtió para mí en el instrumento por excelencia de un cambio en la época que me tocó vivir, de la cual dependería la propia supervivencia de nuestra frágil especie. Después de una larga experiencia, lo que pienso hoy sobre el delicado tema es absolutamente coherente con esta idea. No necesito pedir excusas, como prefieren algunos, por decir la verdad aunque sea dura.Hace más de dos mil años, Demóstenes, orador griego famoso, defendió con ardor en las plazas públicas una sociedad en la que el 85 por ciento de las personas eran esclavas o ciudadanos que carecían de igualdad y derechos como algo natural. Los filósofos compartían ese punto de vista. De allí surgió la palabra democracia. No se les podía exigir más en su tiempo. Hoy, que se dispone de un enorme caudal de conocimientos, las fuerzas productivas se han multiplicado incontables veces y los mensajes a través de los medios masivos se elaboran para millones de personas; la inmensa mayoría, cansada de la política tradicional, no quiere oír hablar de ella. Los hombres públicos carecen de confianza cuando más la necesitan los pueblos ante los riesgos que los amenazan.Al derrumbarse la URSS, Francis Fukuyama, ciudadano norteamericano de origen japonés, nacido y educado en Estados Unidos y titulado en una universidad en ese mismo país, escribe su libro El fin de la historia y el último hombre, lo que muchos seguramente conocen, pues fue muy promovido por los dirigentes del imperio. Se había convertido en un halcón del neoconservadurismo y promotor del pensamiento único.Quedaría, según él, una sola clase, la clase media norteamericana; los demás, pienso yo, estaríamos condenados a ser mendigos. Fukuyama fue partidario decidido de la guerra contra Iraq, como el vicepresidente Cheney y su selecto grupo. Para él la historia finaliza en lo que Marx veía como 'el fin de la prehistoria'.En la ceremonia inaugural de la cumbre América Latina y Caribe-Unión Europea celebrada en Perú el pasado 15 de mayo, se habló en inglés, alemán y otros idiomas europeos sin que partes esenciales de los discursos se tradujeran por las televisoras al español o al portugués, como si en México, Brasil, Perú, Ecuador y otros, los indios, negros, mestizos y blancos —más de 550 millones de personas, en su inmensa mayoría pobres— hablasen inglés, alemán u otro idioma foráneo.Sin embargo, se menciona ahora elogiosamente la gran reunión de Lima y su declaración final. Allí, entre otras cosas, se dio a entender que las armas que adquiere un país amenazado de genocidio por el imperio, como lo ha sido Cuba desde hace muchos años y lo es hoy Venezuela, no se diferencian éticamente de las que emplean las fuerzas represivas para reprimir al pueblo y defender los intereses de la oligarquía, aliada a ese mismo imperio. No se puede convertir la nación en una mercancía más ni comprometer el presente y el futuro de las nuevas generaciones.La IV Flota no se menciona, por supuesto, en los discursos que se televisaron de aquella reunión, como fuerza intervencionista y amenazante. Uno de los países latinoamericanos allí representados acaba de realizar maniobras combinadas con un portaviones de Estados Unidos del tipo Nimitz, dotado con todo tipo de armas de exterminio en masa.En ese país hace unos pocos años las fuerzas represivas desaparecieron, torturaron y asesinaron a decenas de miles de personas. Los hijos de las víctimas fueron expropiados por los defensores de las propiedades de los grandes ricos. Sus principales líderes militares cooperaron con el imperio en sus guerras sucias. Confiaban en esa alianza. ¿Por qué caer de nuevo en la misma trampa? Aunque es fácil de inferir el país aludido, no deseo mencionarlo por no herir a una nación hermana.La Europa que en esa reunión llevó la voz cantante, es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Iraq, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos, y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush. Esa Europa comparte con Estados Unidos las leyes extraterritoriales que, violando la soberanía de sus propios territorios, incrementan el bloqueo contra Cuba obstaculizando el suministro de tecnologías, componentes e incluso medicamentos a nuestro país. Sus medios publicitarios se asocian al poder mediático del imperio.Lo que dije en la primera reunión de América Latina con Europa, celebrada hace nueve años en Río de Janeiro, mantiene toda su vigencia. Nada ha cambiado desde entonces excepto las condiciones objetivas, que hacen más insostenible la atroz explotación capitalista.El anfitrión de la reunión estuvo a punto de sacar de sus casillas a los europeos, cuando en la clausura mencionó algunos puntos planteados por Cuba:1. Condonar la deuda de América Latina y el Caribe.2. Invertir cada año en los países del Tercer Mundo el 10 por ciento de lo que gastan en las actividades militares.3. Cesar los enormes subsidios a la agricultura, que compiten con la producción agrícola de nuestros países.4. Asignar a Latinoamérica y el Caribe la parte que les corresponde del compromiso del 0,7% del PIB.Por las caras y las miradas, observé que los líderes europeos tragaron en seco durante unos segundos. Pero, ¿por qué amargarse? En España sería todavía más fácil pronunciar discursos vibrantes y maravillosas declaraciones finales. Se había trabajado mucho. Venía el banquete. No habría en la mesa crisis alimentaria. Abundarían las proteínas y los licores. Faltaba sólo Bush, que trabajaba, incansable, por la paz en el Medio Oriente, como es habitual en él. Estaba excusado. ¡Viva el mercado!El espíritu dominante en los ricos representantes de Europa era la superioridad étnica y política. Todos eran portadores del pensamiento capitalista y consumista burgués, y hablaron o aplaudieron en nombre de este. Muchos llevaron consigo a los empresarios que son el pilar y sostén de 'sus sistemas democráticos, garantes de la libertad y los derechos humanos'. Hay que ser expertos en la física de las nubes para comprenderlos.En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.Fidel Castro RuzMayo 18 de 200810 y 32 p.m.

sábado, 24 de mayo de 2008

LA IDENTIDAD CULTURAL DE MARRUECOS,DRISS JEBROUNI,



Ideal.es

ALMERÍA
Aprender del sistema educativo de Marruecos. Más de 30 profesores viajan esta semana al norte de África en una experiencia integradora. La actividad está organizada por la asociación CODENAF y el Centro de Profesores
18.05.08
M. BLANCO LEAL

La inmigración es una realidad a la que los profesores deben dar respuesta.
INICIATIVA
La asociación de Cooperación y Desarrollo con el Norte de África y el Centro de Profesores de Almería colaboran en esta actividad para ofrecer a los profesores una formación teórico-práctica que les permita ayudar a los jóvenes procedentes de Marruecos, partiendo de sus conocimientos y del sistema educativo de origen.

Más de treinta profesores de la provincia de Almería van a viajar a Marruecos durante esta semana para conocer la realidad sociocultural del país vecino. Se trata de una iniciativa pionera en Andalucía y en España que organiza la asociación de Cooperación y Desarrollo con el Norte de África (CODENAF) junto al Centro de Profesores de Almería.
Este curso que se puso en funcionamiento en 2004 tiene como objetivo de ofrecer una formación intercultural al profesorado sobre la realidad política, social y cultural del norte de Marruecos y, muy especialmente, sobre su sistema educativo.
Como señala Mohamed Bentrika, delegado de CODENAF en Almería, lo que se pretende es que «los profesores puedan despejar dudas sobre el alumnado, romper las barreras del desconocimiento, conocer las diferencias entre los sistemas educativos y a partir de ahí, en función del origen, buscar los medios adecuados y las técnicas que puedan facilitar la integración y dar respuesta a los jóvenes procedentes del norte de Marruecos».
Teoría y práctica
Para ello la pasada semana se celebraron tres sesiones vespertinas de 17:30 a 20:30 horas, los días 13, 14 y 15 de mayo en los que se trataron fundamentalmente dos bloques temáticos. En el primero se revisó la realidad sociocultural de Marruecos: datos generales; Marruecos rural y urbano; composición étnica lingüística; estructura social de la zona a visitar; expectativas actuales; y avances en temas de mujer, asociacionismo El segundo bloque hace referencia directamente al sistema educativo marroquí, centrándose especialmente en la Educación Primaria y Secundaria; educación no formal y religiosa -educación coránica-; los cambios en el sistema educativo marroquí y la formación para adultos.
Las charlas fueron impartidas por los profesores Driss Jebrouni y Abdelatif Chahboun. Como afirma Bentrika, «el sistema educativo de Marruecos tiene una orientación francesa, ya que aunque hay colegios españoles, son la minoría. No obstante, últimamente hay mucha demanda en el norte de África para acceder al sistema educativo superior español».
Asimismo, las sesiones teóricas se complementan con el trabajo de campo a través de una visita al norte de África que se desarrollará entre los días 19 y 23 de mayo. Durante estas jornadas los treinta y tres profesores que constituyen el grupo, junto a los dos acompañantes de CODENAF, Adil Baba y Driss Jebrouni, visitarán el Museo Arqueológico de Tetuán y el Ensanche, ejemplo de arquitectura del protectorado español.
Asimismo tendrán oportunidad de conocer el colegio de Educación Primaria y Secundaria de Martil, y de reunirse con los profesores y administradores del centro. Además, acudirán al Centro Etnográfico de Tetuán y a la antigua medina morisca. Tras las dos jornadas en Tetuán, la expedición partirá hacia Chaouen, donde visitarán la Alkasaba y la Escuela Coránica. El día 22 de mayo se desplazarán hasta otro centro de Educación Primaria y Secundaria y la medina. Por último, tendrán una cena con el 'Cherif Raissouni' donde se hablará sobre la historia y la cultura de Chaouen.
De este modo, concreta el delegado de CODENAF en Almería, los profesores españoles pueden «visitar los centros educativos, conocer el sistema marroquí, tomar contacto con los docentes e intercambiar experiencias, de forma que luego puedan valorar y nivelar a los jóvenes que acuden a las escuelas ». Destaca Bentrica que es preciso recordar que «uno de los factores que más está influyendo en la presencia de inmigrantes en la escuela es la reagrupación familiar. Los hijos de inmigrantes vienen a España y tienen que integrarse en el sistema educativo. Ante esta situación que va creciendo es preciso aportar soluciones». Además, «hemos notado que los profesores españoles están muy interesados, aunque la formación es dura, porque durante los cuatro días en Marruecos la actividad es constante». Esta iniciativa de CODENAF y el CEP Almería ha encontrado el apoyo de la Consejería de Educación para llevar a cabo el proyecto en toda Andalucía.

sábado, 10 de mayo de 2008

LATIDO URBANO: ENTREVISTA A MUSTAFA AKALAY NASSER POR CÉSAR REQUESÉNS. LA OPINIÓN DE GRANADA ,

lATIDO URBANO: ENTREVISTA A MUSTAFA AKALAY Nasser POR CÉSAR REQUESÉNS. LA OPINIÓN DE GRANADA

Hay una Granada viajera, cosmopolita e inteligente que vive oculta, como si el foco público hollara con su caudal indiscreto que alimenta todo conocimiento genuino.

Ese magma social lo nutren personas como Mustafa Akalay, conocido de muchos como el amable anfitrión del restaurante el “TRAGALUZ”, espacio para la cultura junto al campo del príncipe gracias al tesón de este activista cultural en la urbe “mediterránea” que a su pesar es Granada.

La pasión por lo público le viene ya de niño, cuando en Tánger aún se respiraba el aire internacional y cosmopolita, allá por el 56, un tiempo en que su amigo el escritor Mohamed choukri conoció bien y reflejó mejor en “el pan desnudo” y “en tiempos de errores”.

“Tánger tenía librerías francesas, y lo último que se editaba en música en Nueva York y Paris, por vía de Gibraltar “, dice Mustafa, el que partiera de su tierra a Paris, a estudiar en la gran metrópoli. Este itinerario cultural enriqueció su biografía y fue este acervo el que quiso incorporar a su restaurante granadino el “TRAGALUZ”, donde durante diez años ha ofrecido el saber del círculo de intelectuales que han rodeado la casa y la mesa de Mustafa, donde “la cocina de investigación” es reina.

Poulantzas, Lyotard, Foucault, Bourdieu, Derrida, Said, Chomsky son nombres que surgen de su verbo meloso.

Isabel de Castilla:

Para siempre Jamás

Opinión -

Autor: Francisco Vigueras, Mustafa Akalay Nasser, Emilia Barrio, Maribel Lazaro Y Javier López
Gijón
- Fuente: El Ideal - Granada

Hasta diez veces prometieron cumplir las Capitulaciones de Granada 'para siempre jamás' y no tardaron ni ocho años en romper su compromiso, contraído el 25 de noviembre de 1491: «Nos el Rey e la Reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Cecilia, por la presente aseguramos e prometemos de tener, e guardar e cumplir todo lo contenido en esta capitulación sin fraude alguno. E por seguridad dello, mandamos dar la presente firmada de nuestros nombres e sellada con nuestro sello». Los Reyes Católicos estamparon su firma y sello como garantía de que ellos y sus sucesores respetarían los derechos civiles y religiosos de la población granadina. Era la condición para la entrega de la ciudad, mas todo resultó ser una estratagema, una argucia propia de villanos. Convirtieron lo pactado en una farsa que ponía en entredicho la honorabilidad de sus majestades. Judíos, gitanos y moriscos fueron perseguidos por el nuevo orden, forjado con la cruz y la espada.

Los descendientes de los moriscos expulsados no han olvidado aquella afrenta que transmiten de padres a hijos. Un manuscrito del alfaquí Mursia, familia que conserva su apellido español, la recuerda así: «No ha conocido el Islam, desde la venida de Nuestro Señor Mohammad, una persecución tan implacable como la ejercida por la Tirana de Castilla». Así es como llama a Isabel la Católica, a quien considera principal responsable de esta tragedia: «Hubo alquerías donde los musulmanes se negaron a abrazar la religión de la Cruz y se rebelaron, pero el Tirano, esposo de la Tirana de Castilla, se encargó de aplastarlos con sus tropas, en una cruenta lucha en la que los hombres fueron quemados vivos y las mujeres y lo niños reducidos a la esclavitud».

La situación se hizo insostenible cuando el cardenal Cisneros, por mandato de la reina, les obligó a renegar de su cultura y de su fe: «Un edicto ordenaba la entrega a la autoridad de todos los libros arábigos, amenazando con severos castigos a los que no lo hicieran, lo que puso a los cristianos en posesión de miles de libros del Corán y otras ciencias, que fueron quemados en una plaza pública de Granada a la vista de todo el mundo, Alah nos libre de gente capaz de cometer tamaña atrocidad». Más tarde, nos dice el alfaquí Barhun, Cisneros convocó a los musulmanes para convencerlos del error de su fe y a los que no lograba convencer, que eran la aplastante mayoría, los conducía al alto tribunal de la Inquisición: «Quienes caían en las garras de este tribunal, no tenían escapatoria».

Despojados de tierra y casa, prohibida su lengua, proscrita su forma de orar, de vestir de comer , incluso los más resistentes se vieron empujados a emprender el camino del exilio y, en muchos casos, tuvieron que irse con lo puesto. Más de un millón de musulmanes de origen andalusí viven actualmente en Marruecos y la mayoría, como el hispanista Mohammad Ibn Azzuz Hakim, conservan celosamente su cultura vernácula: «Tengo a mucha honra ser descendiente de una familia que vivió en la villa de Cariatiz (provincia de Almería) y en cuyo árbol genealógico figuran 14 apellidos genuinamente españoles, como Murcia, Alicante, Redondo, Cáceres, Cárdenas, Rellán, Ruiz, Sarriá, Segura, Vera, Marchena, Ponce, Sobras y Abril». Según Azzuz Hakim, el mayor quebrantamiento de las Capitulaciones de 1491 fue el Edicto del 14 de febrero de 1502, por el que los Reyes Católicos disponían la expulsión de los musulmanes granadinos, dándoles un plazo de dos meses para marchar hacia el exilio. Muchos de ellos fueron desposeídos de sus bienes, especialmente la plata y el oro, y tuvieron que malvender sus propiedades.

Otros, cerraron las puertas de sus casas y se llevaron las llaves con ellos. Algunos, todavía las conservan como una reliquia familiar. El hispanista marroquí ha pedido al Rey de España que presida en Granada un acto de desagravio hacia los musulmanes andalusíes, en reparación de aquella expulsión injusta e ilegal que sufrieron sus antepasados hace cinco siglos. Un acto parecido al que ya presidió Juan Carlos I en 1992, con motivo del V Centenario de la expulsión de los judíos sefardíes: «Ambos colectivos tienen el mismo derecho moral a recuperar su identidad histórica en el Estado de Derecho de la España plural de nuestros días y a que se reconozca públicamente el viejo error cometido». Pero, de momento, Azzuz Hakim no ha obtenido respuesta.

Más bien todo lo contrario. Lejos de reconocer la felonía y pedir disculpas, algunos políticos celebran la traición al pacto de las Capitulaciones. El Ayuntamiento de Granada sigue organizando el Día de la Toma con la parafernalia, militar y religiosa, propia de una Cruzada. Y más todavía. La Comisión Estatal de V Centenario pone todo su empeño en vanagloriar a Isabel la Católica, a pesar de la durísima represión que desató contra judíos, gitanos y moriscos, que aún la recuerdan como la Tirana de Castilla. Semejante despropósito sólo merece nuestra más rotunda matización. El incumplimiento de la palabra dada en unas Capitulaciones deshonra a la reina. Un Estado de Derecho y democrático, como el nuestro, no puede legitimar aquella injusticia e ilegalidad histórica. Las Comisiones de los V Centenarios deben de servir para organizar actos de revisión histórica que contemplen las luces y las sombras de los personajes conmemorados. En esta ocasión y una vez más, se vuelve a dividir a los granadinos entre vencedores y vencidos, y Granada pierde otra oportunidad de convertirse en ciudad-símbolo de encuentro multicultural.

domingo, 4 de mayo de 2008

Amores ocultos, Mohamed EL MESSARI

Amores ocultos


TRABAJOS PREMIADOS EN LAS CONVOCATORIAS DEL
PREMIO EDUARDO MENDOZA DE NARRATIVA
2004


Mohamed EL MESSARI
Fue un día señalado aquel en que se enteró nuestro barrio de que Madani, el de la tienda, el hijo de Hachmía, la usurera más vil que se conociera. Un cuarentón decrépito, socarrón, menudo, tuerto y tan tacaño que sus enemigos, y eran legión, aseguraban que el hombre todavía conservaba la calderilla que le dieron el día de su circuncisión
[1]. Aquel ser cuya sola presencia agriaba el ánimo más alegre, el pesetero más sagaz estaba perdidamente enamorado y nada menos que de la más hermosa de las mozas de nuestro barrio, incluidas las nazarenas. Amina, la guapa que suscitaba la admiración de todos los moradores del barrio y no sólo por sus enormes trenzas castañas o por su perfil perfecto, sino porque demostró, tras la muerte de su madre, que era una chica cabal y digna hija de Rahma la Yeblía, la mujer que pudo, con amor y comprensión, liberar la barriada del Fuerte de uno de los maleantes más temidos. Amina, decidió malograr las ilusiones de sus numerosos enamorados dedicando su codiciada juventud a la cría de sus cuatro hermanos.
La noticia corrió entre las callejuelas escarpadas del barrio como la neblina marina en las tardes pegajosas de verano. Todo se supo a raíz de lo ocurrido aquella mañana en el Zoco.
Paco Bukrira
[2], Rhonía la vendedora de hierbabuena, Matilde, la vieja dueña del puesto de chufas y altramuces, Selam el Barbero y el apopléjico Tarifa fueron testigos de primera fila del suceso que pudo haber terminado ensangrentando los adoquines que pavimentaban la calle Maestra María Jaén, justo a la entrada de la Plazoleta.
Cuenta Paco que aún no habían dado las nueve de la mañana cuando Maimón Chonate apareció en la bocacalle. No había mucha gente transitando. Los niños que llenaban la calle de bullicio en esa hora, estaban ya en sus pupitres y el bar de los Rábano estaba aún vacío. Chonate llevaba algo enrollado en un periódico viejo bajo el brazo y se dirigía con paso firme hacía la Plazoleta. Se paró un instante frente a la corroída puerta de la escuela. Parecía estar abstraído, profundamente turbado. Reanudó sus pasos hasta plantarse en la tienda de Madani. Éste presintió algo y se incorporó esperando alguna reacción de Chonate. Con voz estrepitosa, tono amenazador y clavándole unos ojos inyectados de sangre le dijo:
-¡Madani, soy rifeño y muy peligroso!
Una mueca ambigua se desdibujó en el rostro de Madani. No parecía estar demasiado sorprendido, ni atemorizado, pero seguramente esperaba oír todo menos aquella amarga afirmación de Chonate.
Después de un largo y pesado silencio, Madani llegó a balbucir:
-Mira Maimón,...yo soy de aquí y muy pacífico.-respondió con frialdad calculada.
Tal respuesta podría haber desembocado en una larga conversación pero Chonate era por naturaleza parco de palabras y no estaba allí para un regateo verbal. Tenía que pasar de inmediato a la parte práctica de su cometido. Desenrolló lentamente el papel de periódico y con mano trémula sacó una enorme navaja de carnicero. La blandió como si la viera por primera vez y acto seguido la llevó con determinación hasta las mismas narices de Madani.
Éste se espantó, trató de recular pero la mercancía que le rodeaba por todas partes hacía la maniobra imposible. Pensó que si el Chonate quería rajarlo ya lo habría hecho y se quedó tieso como una estatua en una espera interminable. Quiso decir algo, hacer lo que sea pero la situación sobrepasaba su capacidad de reacción y las ideas se le enredaron. En situaciones similares, y sin el frío filo de la navaja por medio, habría puesto el grito en el cielo, posiblemente habría prorrumpido en un sinfín de insultos contra el agresor y como último recurso habría hecho llamar a la pareja de Guardia Civil que estaba en el cuartelillo y que no distaba más de cincuenta metros en la cuesta de la iglesia de San Ildefonso. Esta vez la situación era harto diferente y compleja. El hombre que le apuntaba con la navaja no era un cliente de su madre, ni un simple bravucón de los que merodeaban ociosos por las callejuelas del barrio, sino el ser que engendró a la mujer, que desde hace mucho tiempo le robaba el sueño. Amina, el rayo de luz que iluminaba la vacuidad de su vida. Tampoco podía olvidarse que el hombre al que se enfrentaba le precedía también una fama bastante inquietante. En sus años jóvenes, Chonate era un hombre de mucho cuidado, un camorrista que hacía temblar hasta a los más aguerridos legionarios y un ladrón tan temerario que no dudó una vez en saltar las verjas del cuartel de Artillería para robar piezas de motor y vendérselas a los chatarreros del Sardinero. Pero Chonate ya no es lo que era. Había cambiado mucho desde que un día sus hermanos se pusieron de acuerdo en sacarle del medio en que estaba. Se fueron a El Biut, un pueblo de Anyara, y de allí le trajeron a Rahma, una lozana y bella cabileña, con la misión expresa de llevarlo al buen camino. La Yeblía
[3], como a él gustaba llamar con devoción, lo enderezó con creces. Poco después de su casamiento, incluso antes de que Rahma cayera embarazada de Amina, su conducta y su destino habían cambiado radicalmente. Dejó su vida de haragán jaranero y se consagró por entero a su nueva familia. Se dedicó a la venta ambulante de pescado por otros barrios de la ciudad. Eso lo hacía desde la madrugada hasta el mediodía. Las tardes las dedicaba por entero a su mujer. Se le veía atareado ayudando a Rahma para adecentar la chabola donde vivían; enjalbegando el patio, talando las paletas de chumberas que invadían los espacios abiertos o cuidando de los geranios que florecían por doquier. Sus compinches trataron en vano de persuadirle para que siguiera encabezándoles. Finalmente desistieron dejándolo a su suerte, muy convencidos ellos, de que la “Yeblía” le estaba atiborrando de orejas de burro[4]. De su turbulento pasado sólo quedaban los recuerdos, una ficha policial desbordada y mil tatuajes esparcidos por la geografía de su sólida y formidable corpulencia. La muerte súbita de Rahma de un parto mal asistido, tras más de veinte años de vida común, sumió a Maimón en la más oscura de las desesperaciones. Dejó de oírse su ronca voz pregonando la frescura de caballas, jureles y bogas. Las canastas de caña compañeras de sus fornidos brazos durante muchos años yacían arrinconadas bostezando en el patio, ya abandonado a merced de las chumberas y las malas hierbas. Poco a poco fue frecuentando el bar Manolo, donde paraban algunos de sus antiguos acólitos. Volvía a casa de madrugada arrastrando horrendas borracheras. Chonate pasaba las noches delirando.
Aquel hombre herido en el alma estaba empuñando un arma y parecía importarle poco de dónde era natural su adversario y mucho menos su declarado pacifismo. Él vino a zanjar un asunto y lo estaba haciendo de la manera que mejor sabía.
-Si te atreves a acercarte otra vez a mi hija, juro que te mataré con esto.- lo dijo con inconfundible determinación.
Madani estaba absolutamente anonadado. Le sobrecogía el alma tener un arma letal tan cerca. Él estaba presente en los sucesos más trágicos del barrio, con su ojo sano vio cómo el Gato degollaba como a un cordero el día del Aid El Kebir al hijo del teniente Buzián, por un asunto de faldas y cómo los miembros del clan de los Rábanos cosieron a navajazos a Juan el Tuerto, el gitano más pendenciero del clan de los Luises. Asistió a cruentas peleas entre los borrachines que atestaban el bar del Rubio, pero él nunca se implicó ni fue implicado. Lo máximo que pudo protagonizar fueron las agrias riñas con los endeudados que no respetaban los plazos inflexibles que su madre imponía.
Le abrumaba aún más el ver disiparse como una bocanada de humo por el efecto de una ráfaga de aire el sueño tan largamente acariciado por él; tener muy pronto entre sus brazos a la dulce Amina. Durante meses y meses, Madani, hizo soterradamente lo indecible para tener un hueco entre sus pretendientes, pero fue la más absoluta indeferencia lo que cosechó. Ella no estaba para él, ni para nadie. Desesperado, fue a buscar a Rabea, la vieja casamentera en la barriada de los Rosales. La taimada vieja fue muy cauta con él, no le dio grandes esperanzas y tampoco podía darlas. Al fin y al cabo, ¿qué mujer podría vivir con un ser tan rastrero como Madani? ¿Quién podía desear tener a la marrullera Hachmía como suegra? Eso sí, le sacó muchísimo más dinero de lo que Madani pensaba ofrecerle a cambio de sus servicios. Una tarde, tras el rezo de Al Asr, la vieja apareció por la tienda como simple cliente. Cuando estuvieron a solas, exigió desde el principio que le abonara lo acordado en el primer encuentro y cuando ya tenía los billetes bien anudados en un mugriento pañuelo y el pañuelo sigilosamente guardado en alguna parte debajo de su descolorida chilaba, le dio la noticia más feliz de su vida. Le dijo que la mujer de sus sueños aceptaba casarse con él, pero que ponía dos condiciones: que él se comprometiera ante los adules
[5] a abonarle todos los meses lo necesario para que sus hermanos no les faltara de nada y que no la privara de estar con ellos todo el tiempo que ella quisiera. A pesar de las regañinas de su madre, Madani vencido por su pasión aceptó el trato y como demostración de su buena voluntad le envió como presente con Rabea un anillo de oro, un corte de brocado para hacerse un caftán y unas babuchas cubiertas de terciopelo. Amina rechazó categóricamente el regalo sin siquiera abrir el paquete y le hizo saber, a través de la casamentera, que no había trato sin el consentimiento de su padre y que ella se iba a encargar de hablar con él.
-Paso, paso..
Las voces provenían de fuera de la tienda. Seguramente llamados por alguien, entraron corriendo a la tienda don Alberto el maestro acompañado del faquí Larosi. No hubo necesidad de mediación. Chonate estaba envolviendo la navaja en el papel con la misma lentitud con que la había desenrollado. Pidió paso para salir y los curiosos que se habían agolpado en la puerta de la tienda le despejaron el camino. Se alejó por donde había venido. Madani al fin pudo hablar, se dirigió al faquí como excusándose:
-Yo sólo quería cumplir con mi religión
[6], ¿Es pecaminoso casarme según los preceptos de Alá y Su Mensajero?
El faquí ni le contestó. Junto con don Alberto salieron de la tienda.
En la madrugada del día siguiente, los vecinos de Maimón el Chonate le vieron salir con las dos canastas camino de la lonja.
Tánger, el 12 de junio de 2003
[1] En las fiestas de circuncisión, es costumbre entre los musulmanes dar dinero al niño circuncidado inmediatamente después de la operación. Con ello pretenden mitigar el dolor causado por la operación.
[2] El de la pequeña joroba.
[3] Serrana.
[4] Entre los musulmanes de Ceuta, el consumo de las orejas de burro convertían al más tozudo de los hombres en ser más dócil.
[5] Asesores del Cadí encargados de redactar las actas matrimoniales entre los musulmanes.
[6] En base a un dicho del Profeta el casamiento es considerado entre los musulmanes como parte esencial de la religión.

ISLAM Y LAICIDAD, MUSTAFA AKALAY NASSER





Es necesario abrir un debate público que tienda a ajustar la reflexión a la acción en el ámbito específico del Islam en Europa
[1], más concretamente un debate sobre Islam y Laicidad.
Asumo hablar del tema como un intelectual que vive en un espacio híbrido, fronterizo entre varias culturas y lenguas (passeur culturel o agente de mestizaje de culturas
[2]), y que por convicciones filosóficas ha optado desenvolverse en un espacio laico en su vida cotidiana y no en un espacio de un Islam inmigrado.

1. ISLAM Y LAICIDAD.

El problema del laicismo o la laicidad es para el gran investigador Abdou Filali-Ansary autor del libro: L’ Islam est-il hostile à la laïcité? (1999) un problema que no es nuevo, y lo cita como:
“El problema de la relación entre el Islam y la laicidad se plantea agudamente desde hace más de un siglo. La llegada masiva de los europeos al corazón de los países del sur del Mediterráneo a partir del siglo XX, constituye una fecha importante para tener en cuenta. Los espíritus han comenzado a preguntarse acerca de las particularidades de los sistemas adoptados por los dos partenaires que se enfrentan desde entonces: los musulmanes y los europeos. Es verdad que el enfrentamiento entre los dos se remonta más lejos en la Historia, tanto como el interés mutuo de unos por los otros”
Filali-Ansary, gran conocedor del pensamiento de Ali Abderrazik (juez egipcio) autor de El Islam y los Fundamentos del Poder (1926), expone que siempre hubo en el Islam dos escuelas que se han enfrentado a lo largo de la Historia:
“La relación entre lo religioso y lo político se manifestó sin contestación en la comunidad musulmana a raíz de la muerte del Profeta Mahoma, y continuó alimentando tensiones, oposiciones y divisiones hasta hoy día entre sunníes, chiíes, integristas, musulmanes liberales y otros”
El término “laico” en árabe clásico se traduce por ladiniya (s.XIX y principios del XX), antes de optar por `ilmaniya´ mientras que en la actualidad en Marruecos se adopta el término laikia del francés laïque. Término empleado en especial en la prensa de los partidos políticos de izquierdas. Estamos viendo que no es un concepto nuevo en el Islam, tal y como lo corrobora el gran jurista tunecino Yadh Ben Achour que en 1992 en un monográfico cita que la laicidad es una invención religiosa:
“Sin embargo la paradoja de la laicidad, de una manera general y no simplemente en la historia del cristianismo romano occidental o reformado, es una invención religiosa..., constituye la esencia de la religión. El colmo de la laicidad es la santidad, es decir la pasión del alma religiosa (la fe), tan fuerte que se eleva por encima de los asuntos del mundo, por el retiro (actitud del anacoreta) o por la abnegación al servicio del otro (espíritu caritativo y puramente altruista)”.

Que se encuentra en el corazón de la historia política y cultural del Islam, de ahí que nadie actualmente puede vanagloriarse y erigirse como autoridad laica. Tariq Ramadán expone que laicidad no es incompatible con el Islam, visión que comparte también Muhammad Charfi en su obra Libertad e Islam (2002).
Laicidad es un tema que es recurrente en la historia moderna contemporánea, por ejemplo en los países árabes. Abderrazik hablaba de un Islam moderno, con lo cual se creó una gran polémica en Egipto hacia los años veinte, a raíz de la publicación de su libro anteriormente citado.
[3]
El islamólogo Abdelwahab Meddeb en su libro La Enfermedad del Islam (2003) habla del fenómeno de la europeización del Islam propuesto por Alí Abd ar-Ráziq en lo que sigue:
“Desearía evocar otro ejemplo en el que se manifiesta en lengua árabe este proceso de europeización. Encontramos en efecto la aplicación del método crítico en la obra de otro universitario de al-Azhar, el Sheikh Ali Abd ar-Ráziq (1888-1966), que completó su formación en Oxford. Se dedicó a estudiar el mito del califato y mostró su escasa eficacia en la historia, así como su carácter obsoleto. Escribió el libro coincidiendo con la abolición definitiva del califato (por Kemal Ataturk, en 1924). Abd ar-Ráziq no percibía la desaparición de la venerable institución como una pérdida, pues recomendaba a los musulmanes que reflexionasen sobre sus estructuras políticas teniendo en cuenta la evolución histórica y la aportación de las demás naciones. Evocando a Hobbes y Locke, nuestro ilustrado Sheikh llega incluso a impugnar la elaboración de los principios políticos en el Islam. Evidentemente, tales ideas suscitaron una viva polémica”
[4]
En el Magreb ha existido siempre un debate cíclico en la intelectualidad de la izquierda, como lo prueba la obra de Mondher Sfar donde éste replantea la veracidad del texto coránico: Le Coran est-il authentique? (2000). El ensayista marroquí afincado en París Mohamed al-Mubaraqui en un ensayo crítico: Manchourat Ikhtilaf, nº 3 (1999) desarrolla la problemática del Islam y la Laicidad desde el punto de vista de la izquierda.
En España existe una confusión sobre el término laicidad, hasta tal punto que se tiende a hablar del Estado español como aconfesional, y a veces pluriconfesional.
“(...) En España según la Constitución ninguna religión tiene carácter estatal. Somos un estado aconfesional, es decir, laico, pese a la extraña pirueta conceptual que algunos sectores católicos conservadores quieren hacer afirmando que somos sólo un Estado aconfesional y no laico, como si la aconfesionalidad no fuese en definitiva el contenido sustantivo de la laicidad... Así pues, confundir la confesionalidad oficial con la pluriconfesionalidad oficial, más que separar a las iglesias del Estado, conducirá a un retroceso de la laicidad y a nuevas mezclas y vinculaciones que transformarán a la instituciones y servicios públicos en instrumentos preferentes de aquello para lo que no han sido constitucionalmente establecidos, es decir, el desarrollo de los diferentes credos y la primacía y la promoción de la dimensión pública de lo religioso. Un reto que las tendencias conservadoras de las diferentes confesiones lanzan a la sociedad laica con
La pretensión de recuperar el espacio público perdido desde la Ilustración a nuestros días. Así, se alejaría una vez más de nuestro país la posibilidad de lograr la vigencia plena de una Constitución laica en una sociedad laica, Y la servidumbre establecida sobre la Constitución por los acuerdos con el Vaticano de enero de 1979 tendría una nueva oportunidad de prolongarse, indefinidamente y ampliarse, dando amparo a una situación pluriconfesional no querida por la sociedad constituyente”.
[5][6]
En Francia, Estado laico por antonomasia, aún se sigue debatiendo el problema de la normalización del Islam. Su población de casi siete millones de personas de origen musulmán pide el derecho de reconocimiento de su religión que es la segunda en mayoría en el país galo. Ya han comenzado a trabajar desde el Gobierno en cooperación con asociaciones musulmanas. Se intenta construir un Islam francés:
“La presencia del Islam, que ya se ha convertido en la segunda religión de Europa, hace resurgir otras cuestiones en las que la laicidad propiamente dicha no es la única apuesta en juego: Me limitaré a evocar algunas analogías, en la historia de la religiones cristiana y musulmana que probablemente puedan aclarar algunos fenómenos actuales. Europa no ha logrado cristianizar su propia modernidad ya que la Ilustración se opuso. Sin embargo, modernizó de forma relevante el cristianismo. “Modernizar el Islam o islamizar la modernidad”, esta alternativa la presento por primera vez un pensador musulmán en el exilio, que prefiere no ser nombrado. De la misma manera que en la Europa de ayer, la modernidad se muestra reacia o reservada frente a ciertas manifestaciones islámicas. “El Libro no se toca”, es la respuesta que dan en el caso específico algunos creyentes. Podríamos recordar que en las Sagradas Escrituras no se modificó nada al eliminar la Inquisición, la hoguera, la tortura inflingida a los herejes y algunas otras perversiones de nuestras iglesias. La historia moderna-en la que el colonialismo incide con todo su peso- no ha permitido a la mayor parte de los países islámicos vivir su Siglo de las Luces. El Nahda o Tanzimat, igual que otros intentos importantes de reforma, no han tenido suerte o la posibilidad de tener un resultado satisfactorio. ¿Podemos modernizar, pues, la lectura del Corán sin traicionar su Letra? ¿Hay una nueva lectura posible de las palabras del Profeta? El buscar la respuesta a estas cuestiones depende en primer lugar del mundo musulmán, de su intelectualidad ilustrada. En el fondo tienen buenas razones para desconfiar de nosotros.
Nosotros quizás podríamos ayudarles tratando de evitar ciertas ideas nuestras equivocadas o tendenciosas: el Islam y el islamismo no son lo mismo; el islamismo y el integrismo islámico son cosas diferentes; el integrismo se distingue del fundamentalismo, y en el interior mismo del fundamentalismo existen corrientes místicas por una parte y fanáticas por otra, y son sólo estas últimas las que se convierten en terroristas y asesinas. Estas distinciones ayudarían a rehabilitar a la mayoría de los musulmanes de todo el mundo y hacer la vida más fácil a los que viven a nuestro lado en Europa”.
[7]
El pensamiento del profesor francés Henri Peña Ruiz en sus obras acerca de la laicidad y el anticlericalismo se basa en que es verdad que estamos inmersos en una vorágine de palabras, confusiones, debates, y que hay que ser muy precisos en la argumentación, y no dar lecciones a los demás. Para el citado profesor, cuyos análisis parten de una revisión critica de la historia europea desde los orígenes del cristianismo hasta hoy, ésta nos permite ver una serie de hechos históricos basados en la “santa tolerancia” de la iglesia católica, que en nombre de la Verdad única y absoluta, impuso sus teorías cosmológicas negando la libertad de conciencia y de pensamiento a hombres como Galileo, Giordano Bruno, Pascal, Montaigne, Molière
, Charles Darwin, etc.
En pocas palabras, la laicidad como proyecto filosófico, no promueve directamente el anticlericalismo, ni consiste en un rechazo sistemático del clero; lo que sostiene el laicismo como movimiento social y cívico es que ninguna iglesia, confesión, institución religiosa, debe de disfrutar de privilegios políticos, económicos, culturales en el ámbito de lo público, y que los gobernantes no deben actuar en la elaboración de las leyes al dictado de ningún clero, ni de ninguna iglesia, ya que los Estados y los poderes públicos deben ser neutrales en materia de creencias religiosas
[8].
2.- LOS EFECTOS DEL 11-S EN LA INMIGRACIÓN MUSULMANA: LA SATANIZACIÓN DEL ISLAM.
Desgraciadamente, después del 11-S hemos asistido a una satanización del Islam debida a los columnistas periodísticos: Federico Jiménez Losantos y Antonio Burgos (“El Mundo”) y Pablo Ordaz (“El País”). Este último publicó un artículo lesivo y corrosivo que afectaba a la comunidad musulmana de Granada y cuyo título era: “El Albaicín bajo la sombra de Ben Laden”, en el que desgraciadamente ya estigmatizaba a nuestros hijos (que son ciudadanos españoles), afirmando que en un futuro serían terroristas en potencia.
El arabista Serafín Fanjul y el teólogo-historiador César Vidal se han hecho promotores de un ataque acérrimo contra el Islam y Al-Andalus, demonizando la inmigración musulmana, siguiendo así las huellas de Giovanni Sartori y Orianna Fallaci, agoreros estos últimos de la intelectualización de la xenofobia.
Desde esta fatídica fecha, hay que reconocer que todos los magrebíes y árabes estamos en el ojo del huracán. No es una profunda obsesión paranoica, está demostrado, que existe una exclusión patente en la Administración Pública española al cerrar ésta la posibilidad de acceso a la función pública a todo español de origen magrebí o árabe: es, en cierto modo, el retorno a los fantasmas de la Reconquista ya que se está hablando del enemigo interior o quinta columna:
“Ante todo, el contexto político global, tras el 11 de Septiembre de 2001 y su repercusión sobre inmigración: desde el 11-S, y ante la prioridad absoluta de la <>, las políticas de inmigración han desaparecido- al menos como prioridad- de la agenda, salvo en su vinculación a las cuestiones de home policy o, para decirlo con más claridad y precisión, en su conexión con la dimensión de seguridad y orden público. La primera necesidad, a mi juicio, es revisar esa estigmatización, que produce una regresión aun más perceptible en los países del flanco sur de la Unión Europea en relación con los flujos migratorios de la ribera sur y oriental del Mediterráneo (Magreb y Mashreck)”
[9].
Hay que resaltar que la población inmigrante musulmana en Europa no puede ser vista como un todo homogéneo, sino que procede de países diferentes de áreas geográficas como el Magreb, Oriente Próximo, África Subsahariana, Asía, etc., donde el Islam representa un papel de religión de estado o es la religión de la mayoría. La presencia de esta religión en un entorno no musulmán, pluralista y secularizado, genera nuevas formas de vivirla en los países de acogida, tal y como lo analiza y expone J. Lacomba Vázquez (2001):
“ En la relación que los inmigrantes musulmanes establecen con la sociedad de acogida hay dos factores básico que deben ser tenidos en cuenta: el primero es la posición que pasan a ocupar en su condición de inmigrantes; el segundo, es la categorización que reciben como musulmanes..Como inmigrantes, éstos experimentan la desvalorización y la pérdida de su estatus socioeconómico original...de sentirse o declararse musulmán en un espacio en el que lo islámico se carga de prejuicios y estereotipos..., Así que también puede hablarse de infravaloración del capital cultural... Alrededor del Islam los inmigrantes musulmanes entretejen nuevas solidaridades y encuentran respuestas a las condiciones de la vida migratoria; aunque, para conseguirlo, hayan de reconstruir un Islam adaptado a la situación migratoria y recrear formas de identificación étnica sobre bases no nacionales o lingüísticas
[10]
En los países donde se reconoce jurídicamente a todas las religiones: España, Alemania, Bélgica, Italia, se ve favorecida la legitimación institucional del Islam. Así por ejemplo, la Ley Española del 26 de Enero de 1992 reconoce el culto musulmán a través de la Comisión Islámica que aglutina a la mayoría de las asociaciones musulmanas. El precursor europeo fue el Estado Belga que ya en 1974 reconoce institucionalmente el culto musulmán, y en 1998 es cuando se celebraron las primeras elecciones para la constitución del Ejecutivo Musulmán en este Estado.
La resistencia al reconocimiento del Islam tiene sus orígenes en la ausencia de apertura de las mentalidades y en la existencia de obstáculos institucionales. Discriminación y exclusión social e institucional, des beurs (franceses de origen magrebí) en el caso francés.
Se puede hablar del fundamentalismo laicista en Francia, cuando se intenta prohibir por decreto el símbolo ostensible del hijab o velo. Alain Touraine y Edgar Morin se preguntan si la prohibición del velo es compatible o no con los valores de la República. De ahí, que varios componentes de la Comisión Stasi han denunciado públicamente la prohibición tajante del velo y su instrumentalización por el Presidente Chirac:
“Debo reconocerlo: el modelo europeo en el que crecí, el que emana del Siglo de las Luces francés, y en el que me formé a través de una enseñanza franco-árabe, ha dejado de ser atractivo. Lo comprobé cuando se planteó en las escuelas francesas la cuestión del velo, con gran carga simbólica en Europa.
En mi infancia (en los años cincuenta), en esa ciudadela del Islam que es la medina de Túnez, pude ver cómo las mujeres empezaron a quitarse el velo en nombre de la occidentalización y modernidad.
Entre esas mujeres había esposas, hijas o hermanas de los ulemas que enseñaban en la milenaria universidad teológica de Zeïtuna (una de las tres más importantes del Islam suní, junto con la Qarawiyin de Fez y la de al-Azhar de El Cairo). El que las mujeres se quitaran el velo en el medio conservador, en el que yo he crecido no fue únicamente resultado de la política de emancipación de Burguiba. En el contexto marroquí, más tradicional, Mohamed V había quitado el velo a sus hijas.
Era una modernidad que se sentía en el ambiente, y no sólo por la proximidad de Francia con el Magreb. En todo el mundo árabe, la retirada del velo correspondió a un proceso iniciado desde finales del siglo XIX, con el panfleto de Qásim Amín sobre la sumisión de las mujeres, cuyo símbolo de servidumbre era el velo. Inspirándose en las interpretaciones liberales del Corán propuestas por el Sheikh Mohamed Abduh (1849-1905), Qásim Amín había escrito un opúsculo sobre la liberación de la mujer, Tahrir al- Mar´a; sus ideas movilizaron a las mujeres en un proceso que las llevará a crear el movimiento feminista egipcio en 1925.
Y su presidenta Hoda Sharawi, rechazará oficialmente el velo en 1926. En su obra, Qásim Amín no pide para las mujeres una liberación total; en el caso del velo, por ejemplo propone un velo práctico, que cumpla con las recomendaciones coránicas sin entorpecer la movilidad de las mujeres ni obstaculizar su participación en la actividad de la ciudad. El autor recuerda sobre todo que la opresión ejercida sobre las mujeres no proviene del Islam sino de las costumbres. Esta apreciación coincide con lo que escribía la antropóloga Germaine Tillion, quien a partir de la observación de una región islámica (el macizo montañoso de Aures, en Argelia), situaba en una estructura más amplia el envilecimiento de la condición femenina. Al tratar el tema de las mujeres y el velo, vinculaba <>.
Mencionaba también las razones por la que esta humillante posición ha sido con harta frecuencia, y erróneamente, atribuida al Islam (Germaine Tillion, La condición de la mujer en el área mediterránea. Traducción de A. Fort y C. Huera. Ed. Península. Barcelona, 1993. Pág. 22).
El movimiento que instó a las mujeres a acabar con su reclusión se puede situar en un contexto cultural en vías de occidentalización, que, desde el último cuarto del siglo XIX, ha marcado incluso el pensamiento y la acción de los teólogos. Es el caso del Sheikh Mohamed Abduh, maestro del salafismo (que invoca simultáneamente la modernización y el retorno a los salaf, los piadosos antepasados del primer Islam), y constituye una forma de fundamentalismo que debe distinguirse del integrismo que impera hoy día.


Este Sheikh estaba tanto en contra de la hegemonía europea como del despotismo local. Intentaba adaptar del modo más exacto posible las aportaciones de la civilización occidental a los fundamentos del Islam...
[11]”.
Las luchas para la normalización del Islam en Francia se centran entre los Estados emisores de inmigrantes magrebíes (Marruecos y Argelia) y la corriente wahabista favorecida en su financiación por Arabia Saudí. El Islam va inscribiéndose cada vez más en el paisaje religioso de las sociedades europeas, asemejándose en su religiosidad a las otras iglesias en contra de lo que temen los agoreros del choque de civilizaciones; no será en Europa donde se produzca según lo defiende Bernabé López Garcia en su artículo: “El Islam y la integración. La inmigración en España”.
Se atribuyen al Islam conflictos que son de otra índole. Se convierte en religioso o cultural lo que en muchos casos no es más que un producto de la precariedad, de la exclusión social, de la muerte social, de la discriminación y no integración de esta nueva ciudadanía (hijos de inmigrantes magrebíes y árabes de segunda y tercera generación o beurs)en la Administración Pública, instituciones y estructuras políticas y sindicales; caso de Francia donde en el año 2004 se aplicó la discriminación positiva por primera vez, con el nombramiento de un francés de origen argelino en el cargo de gobernador, desafiando el Ministro del Interior Sarkosy a su Presidente Chirac, ya que este último lo quería designar como Secretario de Estado sin voz ni voto.
El debate interno fundamental para muchos pensadores en el seno de las sociedades musulmanas es el de la tradición y modernidad: Entre el modelo turco y el modelo iraní con nula separación entre Estado y religión. Para no pocos estudiosos de dichas sociedades, la creciente ola integrista que recorre el mundo musulmán, más allá de la retórica antinorteamericana y la falta de solución al conflicto israelo-palestino, se explica por las dificultades que enfrentan a estas sociedades para entrar de lleno en un mundo cada vez más globalizado.
España tiene mucho que decir y aportar a este debate, y aprender de él, y no sólo porque en sus raíces mismas está la huella de la cultura del Islam, sino por su cercanía con el Magreb, y sus múltiples encuentros y desencuentros. La tragedia cotidiana de las pateras, el creciente rechazo a la Inmigración magrebí, hacen de España una pasarela indispensable entre el próspero norte y el sur cada vez más precario.

Termino con una cita del periodista granadino Javier Valenzuela que en su artículo “Euro Islam y wahabismo” ha escrito lo siguiente:
“Esta construcción de un Euro Islam podría hacerse, repito, sin apretar aún más al contribuyente, con tan sólo una ínfima parte de lo que nos gastamos en la Iglesia Católica.En este 25º aniversario de la Constitución, sería un buen modo de reconocer de veras el pluralismo religioso. Pero el gobierno de Aznar está en Babia.
En la Babia por ejemplo de la guerra de Irak, o en la satanización de la inmigración al reducirla a mero problema policial. Lo que necesitamos, en cambio, es una política de estado de integración. Una política cuyo objetivo sea la rápida y plena identificación de los inmigrantes de cualquier procedencia con los valores constitucionales.
La construcción de un Islam español sería un compañero de esa política. La diversidad es saludable siempre y cuando todo el mundo acepte unas reglas comunes de juego. Lo peligroso es el multiculturalismo entendido como un archipiélago de guetos”.
[12]
MUSTAFÁ AKALAY NASSER , PONENCIA: ISLAM Y LAICIDAD, APUNTES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE, PRESENTADA EN EL SIMPOSIO INTERNACIONAL <>EN EL MARCO DEL PROYECTO EUROPEO “CULTOS Y COHESIÓN SOCIAL” CELEBRADO EL 29 DE ENERO DE 2004 EN EL CENTRO DE ESTUDIOS ISLÁMICOS DE GRANADA
[1] (...) en todo nuestro continente se debate ahora sobre la necesidad de alumbrar lo que se ha dado en llamar un Euro Islam, un Islam que aplicando más el espíritu que la letra del mensaje coránico, sea conforme con los valores de la democracia, los derechos humanos e igualdad de los sexos, y la separación entre Estado y Religión. Valenzuela, J.: “Euro Islam o Wahabismo”. El País, 10 de Diciembre de 2003, pág.25.
[2] “Passeur cultural” término acuñado por el antropólogo americanista-francés Serge Gruzinski: Passeurs culturels.Mécanismes de métissage. Presses universitaires de Marne-la- Vallée. Paris, 2001.
[3] Ali Abd Ar-Ráziq: Al-Islam Wa Usul al-Hukm, El Cairo, 1926; traducción francesa de Abdou Filali-Ansari, L`Islam et les fondements du pouvoir, Paris, La Découverte, 1994.

[4] Meddeb, Abdelwahab, La Enfermedad del Islam, Galaxia Gutemberg, Barcelona, 2003.
[5]Mayoral Cortés, V.: “¿Estado aconfesional o pluriconfesional?”. El Mundo, Opinión. Jueves 15 de Julio de 2004. Págs.4-5

[7] Matvejevic, P., “Europa y la Laicidad”, El País, Opinión, viernes, 18 de junio de 2004, Pág. 14
[8] Cifuentes Pérez, L. Mª: “La Laicidad y la Nueva Europa”. En, redeseducación. Net/laicidadeneuropa.htm, 2004. Pág.3.
[9] De Lucas, J.: “Ciudadanía: La jaula de hierro para la integración de los inmigrantes”. En Inmigración y Procesos de cambio. Icaria Antrazyt. IE Med. Barcelona, 2004. Págs. 2015-16.
[10] Lacomba Vázquez, J.: “El Islam Inmigrado”. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Madrid, 2001, Págs.127-128.
[11] Meddeb, A.: La Enfermedad del Islam. Galaxia Gutemberg. Barcelona, 2003. Págs.44-47.
[12] Valenzuela, J.: “Euro Islam o wahabismo”. El País, 10 de Diciembre de 2003.Pág.2